LA FERIA DE SOLANO, UNA GRAN FUENTE DE TRABAJO

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Es imposible mencionarla sin hablar de su extensión, de alrededor de 30 cuadras lineales y su particular topografia que va desde calles asfaltadas a terrenos barrosos, avenidas con plazoletas, vías muertas y un playón de cemento, el de la vieja Estación, donde hay una de las zonas que podría llamarse ‘ilegal’, de una manzana cubierta de puestos coordinados por gente que cobra un monto por servicio de limpieza y conservación del lugar, que no correspondería al control del Municipio. Esto es en la Avenida Provincial.

Hacia el límite con Almirante Brown, hay una zona donde las jurisdicciones se confunden, el municipio de Quilmes tiene cierta organización allí y erradicó la venta de elementos robados, que ya era cíclica.

Hacia 841 y Donato Alvarez, comienza la feria legal, que cuenta con inspecciones y controles del municipio, trabajo ordenado y mercadería de procedencia demostrable. Ocupa la mayor parte, son unas veinte cuadras. En el encuentro de 822 y Alvarez, a ambas márgenes del arroyo San Francisco se desarrolla una parte más reciente que requiere urgente ordenamiento. Se extiende hacia el Camino G. Belgrano y conecta con el barrio La Matera.

En esa traza suelen darse discusiones fuertes por los lugares, y vuelven a aparecer ‘administradores’ que cobran por la conservación del lugar, limpieza, pero no está definido quiénes son, y especulan con la necesidad de trabajo que impera.

Muchos informes se difundieron en estos días, y en distintos medios, sobre esta populosa feria de Solano. Se ven multitudes sin distanciamiento, distraída de las medidas se prevención acordes al COVID.

La otra cara

La otra cara es la de la problemática social que encierra -valga el juego de palabras- esta feria abierta según, claro está, el ojo que quiera verla.

En ella, desde hace años, miles de familias ponen sus expectativas de trabajo, precario pero único, dado que se trata de una de las zonas del conurbano más castigadas por la falta de oportunidades para quienes tienen que llevar comida a casa cada vez que, con esperanzas, arma su puesto.

Otro miles concurren con la idea de adquirir a buen precio lo que día a día se consume y tanto cuesta.

Es otra realidad. ¿Por qué siembra tanta dudas, entonces, el armado de esta fuente de trabajo? Si, además, es la misma realidad de otros predios feriales del distrito.

El rol del Estado

La Municipalidad eliminó el armado de feria los miércoles, se limita su funcionamiento a los sábados. Esto apunta a evitar la gran circulación vehicular y peatonal, pero hace que se junten más compradores en ese único día. Algunos consideran que sería bueno rever la medida ya que produce un efecto contrario al buscado y ciñe el cinturón que sujeta al feriante a la situación que muchos narran como desesperante.

Estamos hablando ya, después de más de un año de pandemia, de un estado lacerante para miles de cabeza de familia que se ven imposibilitados de lograr trabajo genuino en la actividad privada, que el sector medio de la población podría ofrecer, pero que tampoco cuenta con la posibilidad de desarrollarse a pleno, en estas situaciones difíciles en que nos encontramos, en que están cerrando tantas empresas sus persianas, ante el panorama económico de los últimos años.

Con esta limitación, y un Estado que no logra emplear en lo productivo a este gran grupo de población ávido de trabajo, que se incrementa año a año, es que se apela a parches de ayuda como el IFE, que significa una gran erogación estatal pero no es suficiente, no alcanza para paliar una situación que no sale de la cronicidad.

En este CIQ se informó de un gran procedimiento que la Provincia realizó en Quilmes y distritos vecinos con respecto a la cría y venta ilegal de aves en el conurbano.

En esta feria de Solano se ha visto venta de animales, no sólo aves, de manera ilegal. Desaparecen cuando se intensifican controles y luego vuelven. Es posible que después de los últimos e intensos procedimientos que se llevaron a cabo se termine con esa práctica ilegal que significa no sólo el maltrato de seres vivos enjaulados y expuestos, sino a la eventual propagación de enfermedades zoonóticas.

Sólo los controles permanentes lograrán desterrar esta venta histórica, y la toma de conciencia también en la población, potencial compradora de animales.

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