QUIN TE TO-CA AHURA, CHE QAC!

En un partido que tuvo de todo, pero de todo en serio, Quilmes vapuleó desde el resultado a Tristán Suárez, no tanto desde el juego. Con este resultado El Cervecero se afianza mejor quinto y se asoma al cuarto puesto, Tristán Suárez se aleja de estar salvado de todo, pero la pésima campaña de Dálmine que si el lunes no gana ante Maipú desciende y hace que sea casi un hecho que jugará reválida por el tercer descenso Suárez.

Frío en la noche, calor en las tribunas y lo que nadie esperaba: Altas temperaturas en el marcador. Un Quilmes que no fue de lo más vistoso, para la famosa triple G le faltó gustar, si fue contundente, de 8 remates al arco, zampó 5.

A los tres minutos, en la primer llegada, luego de que Tévez no dió por perdida una pelota y centró, Colman la tomó de media vuelta y puso el primero para el local. A los 16 minutos, Lavandina Bergessio se olvidó que es capitán y referente de Tristán Suárez y en una discusión infantil con el árbitro Pablo Giménez vió la amarilla, cosa que lo condicionó el resto del encuentro. A los 23 minutos tras un pase tan largo como milimétrico, Anselmo recibió habilitado por izquierda y definió solo por debajo del arquero tras sacarse un defensor de encima con un baile de cadera, lo festejó de cara a la tribuna, tal como le gusta al cordobés. A los 35 minutos, todo del primer tiempo, Martín Giménez cometió el primer blooper de la noche: Tras centro de Bonetto que dio en el ángulo superior derecho del arquero Giovini y quedó boyando en el área chica, metió bombazo a ciegas, rasante y con destino de arco, pero justo al pie del arquero visitante que, derrotado dentro del cubo, solo pudo sacar esa parte del cuerpo y así evitar el gol, ya que la pelota ingresó solo en una proporción y no en su totalidad. Del rebote de esa jugada Giménez la tocó con la mano, más de bronca que para intentar meterla y el juez le hizo ver la cartulina amarilla.

A los 41, en la única que tuvo el Lechero, pase largo de Rodrigo Vélez, que no pudo parar Giampaoli, que por escándalo es el mejor jugador del plantel Decano pero tuvo una noche floja, Milton Álvarez salió inexplicablemente a nada, y Maximiliano Brambillo que estaba ya derrotado en el piso, puso el pie y la colocó en el ángulo. Quilmes no puede tener un partido tranquilo de inicio a fin de local desde hace rato, y así se fueron al vestuario, 2 a 1.

En la reposición de juego entró en Quilmes Elías Brizuela, ya que en el primer tiempo Federico Tévez tuvo un choque de cabezas con Santiago Rodríguez y el médico del plantel Fabio Sánchez recomendó a Ariel Fuscaldo que no siga en cancha.

A los dos minutos vio la amarilla en Quilmes Díaz por falta. Cuatro minutos después, Anselmo manejó el ataque por derecha y al intentar centrar, la pelota dió en la mano de Oliva, por lo que Giménez otorgó tiro desde el punto penal y el otro Giménez de la cancha cambió por gol, volvió la tranquilidad al Centenario. A los 16 intentó sacar una pelota fuerte abajo Gabriel Díaz y se ganó la tarjeta amarilla. A los 15 se la ganó Oliva en Suárez por foul. A los 18 minutos entró Mario Sanabria y salió Martín Giménez, cambio puesto por puesto.

Iban 26 minutos del segundo tiempo cuando el recién ingresado Sanabria hizo surco por derecha y se la sirvió a Anselmo que solo tuvo que empujarla al gol, 4 a 1 y fiesta. A los 28 Julián Bonetto hizo una jugada personal entrando al área y la puso donde quiso: Al palo más alejado del arquero, como dijo alguna vez Jorge Valdano «El jugador, en un momento cumbre, mano a mano con la gloria, reacciona como le resulta natural, elige la herramienta en la que más confía, la mayoría pateará con alma y vida, y los pocos que saben de verdad, la colocarán lo más lejos posible del arquero».

Así fue que selló el definitivo 5 a 1. Nada interesante casi hasta el final, solo los cambios que siguieron: Callelo por Río, Batista por Colman en Quilmes; Messiniti por Bergessio, Pérez Serra por el autor del gol Brambillo y Gorosito por Ruíz en Suárez; Castro por Anselmo en Quilmes y el último; Juan Román Zarza por Almada en los de Ezeiza. En medio de los cambios, vió la amarilla Almada por reiteración de fajitas. Quedó tiempo para otro blooper, Messiniti sólo a 19 milímetros del arco, la tiró por arriba del larguero de la valla local, y así a los 42 minutos malogró el más insólito no gol en el Estadio Centenario en su historia.

Fue final, Quilmes ganó y sigue quinto con 50 puntos, a 2 de Rafaela que tiene un partido menos y marcha cuarto, a 6 de Ferro y Brown de Adrogué que están por debajo, también con un cotejo menos.

Los de esta ciudad jugarán en CABA el próximo Sábado 13:35 frente a Atlanta con televisación de DirecTV y finalizarán la fase regular en casa ante Racing (Córdoba). Por su parte los del Moncho Ruíz recibirán a Deportivo Madryn y en la última visitarán a Estudiantes, en Caseros.

Sirve y mucho, sobre todo desde lo anímico, pero a tener el coquito frío y seguir intentando gustar, que las otras dos G vienen solas.


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