POR PALIZA

En Quilmes, ganó Massa con 56,63% contra 43,36%.

Por Horacio Verbitsky

Tal como preveíamos ayer, al abrirse las urnas se produjo una nueva sorpresa. Una vez más los resultados electorales difirieron de las encuestas previas, que vaticinaban paridad entre Javier Milei y Sergio Tomás Massa. Poco después de las 8 de la noche, Massa reconoció la victoria de Milei, a quien llamó para felicitarlo y quince minutos después se conocieron los datos oficiales, 55,7 a 44,3%, una enorme ventaja para la alianza entre los libertarios y el PRO, que es prácticamente la suma de los votos de LLA y JxC el 22 de octubre: 54%. Se trata de la mayor victoria del antiperonismo en tres cuartos de siglo. El domingo a la noche se anunció que Massa pediría licencia hasta el 9 de diciembre como ministro de Economía y la transición sería coordinada por Miguel Pesce desde el Banco Central, y el Secretario de Hacienda Raúl Rigo en el Ministerio. Pero esa versión no fue confirmada, y se subordinó a la reunión que hoy mantendrá Milei con el Doctor Fernández.

Un ministro de economía con una inflación anualizada del 150% no puede ganar una elección. Las caras largas en la sede de Unión por la Patria, contrastaron con la euforia de los libertarios y de sus aliados cambiantes, comenzando por el ex Presidente Maurizio Macrì y la ex precandidata Patio Bullrich. La transferencia de votos de Juntos por el Cambio a La Libertad Avanza fue plena, minimizando la disidencia de los dirigentes de la UCR que se resistieron a seguir la línea fijada por Macrì, como los derrotados precandidatos a la presidencia, Gerardo Morales, y a la jefatura de gobierno porteño, Martín Lousteau. La asistencia a las urnas fue masiva, tampoco tuvo consistencia el voto en blanco ni los anulados, y la victoria patriota en la provincia de Buenos Aires fue por una uña. La dimensión de la derrota del oficialismo la da el rol de Macrì, como garante de que Milei no lleve a la práctica sus planteos más extremos.

Massa sólo se impuso en Buenos Aires, Santiago del Estero y Formosa.

Es la segunda vez consecutiva que un presidente no consigue su reelección. Macrì duplicó la tasa de inflación y fue derrotado en 2019; el Doctor Fernández la triplicó, lo cual agrava los padecimientos de los sectores sociales más desfavorecidos, y ni siquiera pudo presentarse como candidato. La derrota de Massa deja al gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, como el representante institucional más importante del peronismo. Kicillof participó en forma activa en la campaña de UxP, con el mensaje de que sin el gobierno nacional sería muy difícil gobernar la provincia.

Villacruel, Milei x 2 y Fátima Florez

En un mensaje de 17 minutos, el presidente electo agradeció el apoyo del «ingeniero Macrì y de la señora Bullrich», que calificó como desinteresado. En un mensaje posterior en la calle dirigido a sus partidarios, dijo que  Macrì  y Bullrich tuvieron un gesto patriótico y de enorme generosidad. Ambos llegaron al hotel donde acampó Milei y se reunieron con él. Ambos decidieron no hacer declaraciones y se retiraron rodeados por guardaespaldas de civil y dos decenas de policías de la Ciudad de uniforme.

El presidente electo con MM y Patio Bullrich

Milei dijo que la Argentina fue la primera potencia mundial, el país más rico del mundo, y prometió que volvería a serlo. Proclamó el cumplimento de los compromisos firmados por la Argentina (lo cual parecería contemplar la participación en el Mercosur), y el respeto a la propiedad privada. Esto podría ser una desmentida a las afirmaciones de Victoria Villacruel, acerca del uso de los ahorros de los argentinos para la dolarización. Sus partidarios respondieron cantando «Que se vayan todos, que no quede uno solo». Milei se proclamó como el primer presidente libertario en la historia de la humanidad. Advirtió que la economía está al borde de la hiperinflación, con una enorme deuda, y prometió poner en caja las cuentas fiscales y ordenar el Banco Central, no dinamitarlo. Agregó que eran bienvenidos todos quienes quisieran sumarse, para trabajar juntos, en un compromiso con la democracia y la paz, como parte del mundo libre». Según Milei no hay lugar para el gradualismo, la tibieza ni las medias tintas, y advirtió que será implacable con quienes resistan sus medidas, a quienes llamó los violentos. Usó para ello una frase de Perón: «Dentro de la ley todo, fuera de la ley nada». Como la situación económica es crítica, si no se producen reformas estructurales el país vivirá la peor crisis de su historia. Al reconocer la derrota, Massa había dicho que desde hoy la responsabilidad de la economía será de Milei. El presidente electo le contestó que el gobierno debe hacerse cargo de su responsabilidad hasta el 10 de diciembre. En sus redes antisociales, Macrì  agregó un mensaje ominoso hacia Massa: no puede permitirse que el responsable del desastre se retire como un salvador.

Sin gobernadores propios, con pocos intendentes y escuetas bancadas de diputados y senadores, Milei deberá encarar acuerdos políticos que vayan más allá de Macrì y Bullrich.


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