AMIA: BOMBAS DISCURSIVAS

Fotos: Tomas Cuestas (AFP)

La conducción judía local busca ratificar su alineamiento con los gobiernos libertario y sionista de Argentina e Israel. Así la conducción de la AMIA aprovechó el 30° aniversario del atentado a su sede, donde funciona la DAIA, para sumarse a la presión en pos de que la Argentina modifique su legislación antiterrorista.

El vocero fue el titular de la Asociación de Mutuales Israelitas Argentinas, Amos Linetzky, a cargo del discurso durante el acto al que Javier Milei, titular del Poder Ejecutivo Nacional, asistió entre el público.

El titular del PEN

Desde una angosta calle de Buenos Aires, consciente de la atención internacional, Linetzky señaló a Qatar, Rusia, Siria, Bolivia y Nicaragua como países que “permitieron que personas acusadas pasen cómodos por sus fronteras, violando las alertas rojas de Interpol y, en algunos casos, recibiéndolos con honores”.

A la vez que cuestionó a los poderes Legislativo y Judicial –según evaluó, “seguimos con un código procesal que ya era viejo cuando se implementó en 1993”–, destacó al Ejecutivo por la “actitud positiva” de Milei en declarar a Hamas como organización terrorista. Continuó dirigiéndose al exterior cuando llamó a que todos los países de la región “adopten medidas en ese sentido”.

Hizo blanco discursivo contra organismos transfronterizos como la Cruz Roja o Unicef (el fondo de las Naciones Unidas para la Infancia). A la entidad humanitaria le endilgó colaboración con los nazis, justo cuando Israel está siendo considerada genocida debido a sus masacres en Gaza.

La inquina contra la ONU no es tanto contra la Unicef sino contra la Corte Internacional de Justicia, desde donde se concluyó que la presencia israelí en los territorios ocupados es “ilícita”, a la vez que “obliga” a ponerle fin “cuanto antes” y abandonar “toda nueva actividad de colonización, y evacuar todos los colonos de esos territorios palestinos”. La CIJ responde así a una consulta de la Asamblea General, del 30 de diciembre de 2022, como acaba de informar Juan Gasparini desde Suiza.

El actual discurso sionista apela a tomar el atentado del 7 de octubre como justificante para reclamarle a todo el abanico ideológico que cierren filas detrás del gobierno israelí en apoyo de su retaliación.

No obstante, un organismo de la envergadura de Human Rights Watch acaba de señalar que Hamas lideró a grupos armados palestinos en la comisión de cientos de crímenes de guerra coordinados, incluidos violencia de género y ataques contra civiles de Israel (donde siete argentinos continúan secuestrados desde aquel octubre).

En esa geopolítica se inscriben los discursos que unen los atentados de la década menemista con los actuales en medio oriente.

AMIA, 18 de julio 2024

¿Y por casa?

Al interior del país, la AMIA acusó a feministas y a organismos de derechos humanos: “¿Por qué no reclaman junto a nosotros?”, preguntó retórico su vocero, con aparente soslayo por todos los discursos que desde la Plaza de Mayo han incluido el reclamo de justicia, para los asesinados en la AMIA, y verdad, para la sociedad.

Los lectores no necesitan un repaso por aquellas expresiones; sin ir más lejos, poco antes del aniversario el Centro de Estudios Legales y Sociales AMIA (Cels) publicó un resumen que no se limita a “reclamar”, sino que denuncia los entrecijos del poder que tuvieron a los servicios de inteligencia como operadores.

Fue el entonces presidente del CELS, Horacio Verbitsky, quien en 2004 reveló la existencia de un cable diplomático que hoy sirve para fundamentar cómo se planeó la acusasión contra Irán, lo que acaba de ser recordado por el abogado de APEMIA, Martín Alderete:

La cita del abogado, a los 29’

Lo hizo en la Asociación de Abogados de Buenos Aires, donde la Agrupación por el Esclarecimiento de la Masacre Impune a la AMIA (A.P.E.M.I.A.) convocó al Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel y al periodista Alejandro Bercovich para un panel que, en la tarde del 18J.

Allí, Laura Ginsberg dijo que el plan para desviar la atención hacia Irán estuvo apuntalado por la agencia oficial de noticias, conclusión a la que arribaron tras una relectura de los cables de Télam. El informe de estos familiares (cuya redacción final no ha concluido, según confiaron a este medio) desmintió el relato de que no hubiera avisos previos del atentado.

Una familiar ya había adelantado sus planteos por diarios y radios

El tándem Israel-Estados Unidos apoyó “el Informe secreto de Miguel Angel Toma/ Antonio Stiuso (2002) origen de la Historia Oficial nacida en los sótanos de la SIDE”, reafirman desde APEMIA, quienes toman palabras de Toma para explicar su sentido: “sacar del ámbito jurídico la acusación de responsabilidad local en el atentado y fundar una acusación internacional”.

Por eso, llaman a exigir el acceso irrestricto a los documentos del Estado y conformar una Comisión Investigadora que los estudie, como adelanté hace dos años aquí ¿Qué pasó con los archivos AMIA? – El Cohete a la Luna.

Es que, para la dirigencia de la comunidad en Argentina sería casi imposible criticar a los familiares de las víctimas. Lo que hicieron fue apuntar al más débil de sus panelistas, quien amplifica sus discursos por radio y televisión. Tal vez, eso incidiera en que a la DAIA le costara percibir su desmesura:

“La asociación que realiza el periodista constituye el mismo terrorismo que mató en la Argentina dos veces, en otros países y en el Estado de Israel el 7 de octubre”.

Se sumó la Organización Sionista Argentina (OSA), que rechazó “los viles comentarios de Bercovich” y le endilgó “una intencionalidad política”, antes de denostarlo entre “aquellos portadores de apellido que” se llaman “a sí mismo judíos”.

Así se expresaron en la red de Musk

Al día siguiente del posteo de DAIA, Bercovich optó por la ironía de caracterizarse ante el streaming de la radio donde expresó:

“Parece que ahora soy terrorista. Me dijeron terrorista por hablar como judío. Me catalogaron así los mismos que dicen defender a los judíos de la discriminación”.

Ironía de Bercovich

En un proyecto presentado ante el Congreso en solidaridad con el periodista, el Frente de Izquierda destacó que esto ocurre en un país donde existe una ley antiterrorista, alentada por Estados Unidos para la región y utilizada para criminalizar la protesta social. “En ese marco –sostuvieron–, la acusación contra Bercovich adquiere mayor gravedad”.

Así termina el mes de julio, a 30 años del peor atentado en democracia, sin avances judiciales y con agresiones simbólicas a la prensa.


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