(CIQ) La Casa Cultural Rodolfo Walsh se mudó a un sitio mucho más grande, cómodo y accesible en Quilmes Oeste, más inclusivo al ser equidistante desde todos los puntos del distrito, sobre Calchaquí al 3200.

En la fiesta para la reapertura de esta tercera sede (cada una mejor que la anterior) celebraron con choripaneada gratis, música ne vivo, recitados y una nueva presentación de Gustavo Campana con su libro Argentina Desaparecida.

Campana se hizo un espacio de su trabajo radial con Víctor Hugo Morales para venir a Quilmes (ya es casi un habitué) a compartir un resumen de su libro a la vez que Gabriel Torres mechaba sus canciones de fuerte compromiso social.

El equipo militante de la Walsh se ocupó de acompañar la velada con una choripaneada gratuita que distribuyeron entre las mesas, donde asistía el diputado (mc) Daniel Gurzi y colegas de varios medios periodísticos que se acercaron a congratularse con los nuevos colegas que hace streaming desde Casa Walsh.

Todo el local, pintado de negro mate en su interior, está decorado con algunas de las frases más emblemáticas o profundas del periodista Rodolfo Walsh, como las clásicas de que «El periodismo es libre o es una farsa» y «La verdad se milita».

El patio mantiene la estética de traían desde que empezaron.

Por supuesto, no es lo único que perdura. También los acompaña la emoción en las manifestaciones artísticas, como la que acompasó a los cantantes. Después de los conocidos shows de Gabriel Torres, le siguió una serie de versiones muy emotivas de Eduardo Estepo, acompañado de su pianista, Hernan Tabucchi, con clásicos de Víctor Heredia, Jorge Fandermole, Ismael Serrano a pedido del público, que acompañó -o se adelantó- con la entonación de las letras más profundas.
Toda una fiesta, sí, aunque con contenido.
