APREVIDE FUE RIGUROSO SOLO CON QUILMES

Los controles sobre el estadio Centenario desde hace dos partidos se hicieron rigurosísimos pero, en esta ocasión, rozaron lo ridículo. Hasta iniciado el cotejo ante Belgrano no hubo inconvenientes. Sin embargo, los visitantes fueron alojados de nuevo en la tribuna Milozzi alta. Esto motivó la queja del presidente Christian Sterli, ante los micrófonos de FMQ:

“En Tucumán había como mil personas y hoy nos trataron como delincuentes. Respetamos los protocolos y nos retan hasta cuando alguno se expresa. Sin embargo, la cabecera de Ezpeleta parecía una tribuna visitante por los hinchas de Belgrano”.

Hubo dos acontecimientos por fuera de la lógica. Por un lado, cuando terminó el primer tiempo, uno de los vicepresidentes de Belgrano entró al campo de juego a hablar con el árbitro. En general, los directivos que están hisopados con PCR negativo están en el campo cuando los equipos calientan. Al respecto, Sterli se expresó:

“No me voy a quedar callado porque no es correcto que un directivo hable con el referí en medio de un partido. Y el entretiempo es el medio de un partido”.

Efectivos de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y la agencia Aprevide piden documentación a los directivos cerveceros en medio del partido.


Por otra parte, y lo que fue más extraño, es que efectivos del ministerio de Seguridad de la Provincia estuvieron durante todo el segundo tiempo recorriendo la platea y hacían callar a los directivos o allegados que vociferaban al árbitro. Héctor Paletta mandó a callar a los directivos locales con una seña. Eso sí, de la tribuna visitante nadie dijo nada.

Ante el periodista Sergio Fiorentino, de FMQ, el presidente sentenció:

“Quizá sea el momento de hacer lo que nos hacen a nosotros. Que todos los visitantes estén encerrados en un palco. En Tucumán había casi mil personas en la cancha, por ejemplo”

«En Tucumán había mil personas, quizá llegó el momento de hacer lo que nos hacen a nosotros en otras canchas: encerrar a los directivos visitantes en un palco», sostuvo Sterli.

Los efectivos de la Aprevide pedían DNI a los dirigentes de Quilmes y se fijaban si estaban en la lista de admitidos. Es casi imposible entrar a la cancha en forma ilegal. Sin embargo, durante el penal de Blanco fue el momento más exaltado. Entonces, varios policías les pedían a directivos y allegados de Quilmes que se callasen y que no se levanten de sus butacas, además de estar planilla en mano en plena fiscalización. “Casi no puedo ver el penal del Toro Blanco por estar exhibiendo documentación”, sostuvo el presidente del Club. Paga Quilmes por ser de esta provincia. En otras jurisdicciones, todo es una joda. Como en la tribuna Horacio Milozzi ante Belgrano.

A la delegación visitante la alojan en la tribuna Milozzi sin ni un control por parte del estado para con ellos: toda la fiscalización está del lado local.

Más incidentes en Mar del Plata

No fue la única noticia de ese tenor en este fin de semana. Hubo problemas en Aldovisi vs. Almirante Brown. En el estadio José María Minella, demoraron al presidente visitante, Maximiliano Levy, por ocupar el palco destinado a los efectivos de la Aprevide, según sentenció el titular del ente estatal que debería fijarse en controlar que no haya violencia en los estadios, quien sostuvo:

«Mis agentes vieron que había gente en el palco destinado al monitoreo. El comisario les preguntó si esa gente tenía autorización para estar en ese palco y le explicaron que ese lugar estaba destinado para el monitoreo. Me dio a entender que Maximiliano Levy no lo interpretó bien y ahí se armó una discusión. La Policía aduce que hubo violencia verbal en el acta, lo retiran al presidente de Almirante Brown. Quiero aclarar que mi personal no accionó en ese momento. Aprevide es un organismo de control, la detención es producto de la discusión del personal policial y el presidente Levy»

Gustavo Gómez, en radio La Red

En el programa Mundoascenso, continuó:

«Desde hace ocho meses estoy al frente de una agencia que tiene muy mala prensa y no sé por qué. Yo respeto mucho la envestidura que tienen los presidentes de los clubes y así lo tratamos siempre; tampoco permito que a los míos se les falte el respeto. Hoy estamos regulando más en cuanto a lo sanitario. No está en el espíritu nuestro faltarle el respeto a alguien. Me pareció una discusión absurda, se elevó de tono».


La revista de Despos

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