De la redacción del CIQ
ZÁRATE – Argentino de Quilmes consiguió al final un empate valioso. El equipo de Marcos Flores jugó un buen primer tiempo pero en el complemento sucumbió ante Defensores Unidos. Sin embargo, con el 0-1 y en una de las últimas jugadas, fue Román Barreto el que le dio la igualdad a un Mate al que le falta cada vez menos para conservar la categoría sin depender de otros.
El contexto en el que se jugó el partido es el de un terreno cuasi pantanoso, en donde se hizo bastante difícil trasladar el balón y hacer pie. En la cancha, el Mate se paró bien y tuvo una buena ocasión de gol con un remate de Juan Scarel que se fue cerca del segundo palo. Sin embargo, la primera de peligro para el Celeste fue un centro por izquierda que Alan Sombra no pudo conectar con claridad ante Nahuel Yzaurralde y el balón se fue por línea de meta. Sufrió el Mate la lesión de Scarel a los 29 minutos y por eso entró Guzmán. Con el CADU con su defensa adelantada, la recibió Joel Martínez (que ocupó el puesto de delantero central tras la variante) y enfrentó al golero local, Fabricio Henricot. Ganó el duelo el 1 cuando el delantero podría haber definido por encima de su humanidad.

El elenco celeste volvió a perderse el gol cuando la defensa quilmeña quedó mal parada en un retroceso. Por derecha avanzó Redondo y tocó para Sombra otra vez. Ante el achique de Yzaurralde, el delantero zarateño definió débil y ganó el golero mate. A la vuelta, en el entretenido primer tiempo, Martínez recibió solo en el punto penal y, de sobrepique, remató muy alto. El primer tiempo terminó con una buena sensación para Argentino de Quilmes. Fue más que el CADU y tuvo las mejores ocasiones de gol.
Pero el complemento fue otra cosa muy distinta. A diferencia de la primera etapa, el elenco local se dedicó con mayor ahínco a buscar el gol. Casi fue un desfile de Defensores Unidos cerca del área chica de Yzaurralde. La más clara en ese lapso fue un remate de Carboni que se fue al lado del palo. Otra vez como en la primera parte, el CADU adelantó la última línea y lo tuvo el Mate con una corrida de Guzmán; pero Henricot estuvo atento para salir rápido del área y por poco le ganó el duelo al atacante quilmeño que se iba solo al gol.
Y con el paso de los minutos, casi todo fue de Defensores Unidos. Por ejemplo, cuando Giménez encaró en diagonal y remató desde la media luna; el balón pasó al lado del palo. Más allá de los remates al arco, fue un rato donde llovieron centros en el área quilmeña y entre defensores y el arquero se encargaron de despejarla casi siempre. El milagro se dio con una entrada de Carboni que definió ante Yzaurralde y el golero tapó a medias. Le quedó al delantero y remató, pero Zárate evitó el gol de los de Zárate en la línea. Ya con la defensa mate desconcertada, el CADU tuvo otra en un remate de Redondo desde la media luna que besó el ángulo. Costó creer que ese era el equipo de Flores, que había venido hasta este cotejo con un orden importante en defensa.
En los últimos minutos, Defensores Unidos pisó aun más el pie en el acelerador y subió por izquierda; el pase atrás para Redondo pareció el fin, pero el remate se fue apenas afuera. Y tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió: la pegó Ferreyra desde afuera del área y tapó Yzaurralde pero dejó un rebote muy largo. La agarró Dylan Salvo y esta vez no le erró al arco como sus compañeros en remates anteriores. A los 35 minutos el Mate se encontró en desventaja y sin haber hecho mucho mérito para señalar tantos en esa etapa. A partir de allí, Argentino de Quilmes salió del fondo para buscar el empate y dejó huecos atrás que no fueron aprovechados por el local. Desde un corner a los 44 minutos, la pelota fue cabeceada por Martiniano Compagnucci en soledad, viajó al segundo palo y, tras ser despejada, le pegó Barreto con alma y vida de cara al arco. El 1 a 1 no fue justo pero sí quilmeño. Quedó la incógnita de qué hubiera pasado si el juez convalidaba una jugada donde cobró offside de Compagnucci y estaba habilitado. En fin…

El empate, tercero consecutivo, ayuda a sumar para evitar caer en la zona peligrosa. Es cierto que Argentino de Quilmes jugó una buena primera etapa en donde mereció más que su rival como también que en el complemento se quedó mucho y, si no fuera por la pésima puntería de los delanteros del CADU, hubiera estado abajo en el marcador por mayor diferencia. El oportunismo final del Mate para empatar demuestra que el elenco no bajó los brazos más allá de cualquier circunstancia. En una temporada bastante gris, conseguir la igualdad de esa forma deja un sabor dulce.