
Quilmes perdió 2 a 1 y dejó una imagen que motiva a creer que el futuro solo será entre gris y negro. Poco juego asociado, ideas ni ganas fue lo que exhibió el equipo de Leandro Benítez. Tras la derrota, los directivos cerveceros, el cuerpo técnico y todos los jugadores menos Federico González se fueron del Hilario Sánchez sin hablar.
Quilmes enfrentó a un rival con poco vuelo. Propuso el DT un esquema en donde los cinco defensores no sean estáticos sino más bien puedan alternarse proyecciones ofensivas. Sin embargo, nada de eso funcionó porque la pelota fue de San Martín.
Sin ser gran cosa, el elenco local metió la pelota en el área de Esteban Glellel e hizo tambalear el fondo en varias ocasiones. Primero, la perdió Cortave y Rivero remató al arco, pero la pelota dio en un delantero sanjuanino y se fue por la línea de metal.
A Quilmes le costó agarrar la pelota. Lució muy desconectado Federico González del resto del equipo hasta que se metió más al medio y se asoció con Julián Bonetto. Sin ser una maravilla, Quilmes llegó con un cabezazo del ex-Atlético de Rafaela que se fue alto. Pero la pelota siguió con dominio sanmartiniano. Dos tacos en el área de Glellel derivaron en un remate de Tomás Fernández que desvió el golero al corner.
Más allá de que el referí Pablo Giménez podría haber cobrado penal a una barrida del golero Nicolás Avellaneda sobre Julián Bonetto, Quilmes siguió con la poca labor ofensiva. San Martín, como contracara, visitó otra vez el área cervecero y metió miedo con un cabezazo de Francisco Ramírez por encima del horizontal. Quilmes se armó y fue hacia el área sanjuanina. El sol, imponente y antes de esconderse detrás de la precordillera, molestó al arquero del equipo sanjuanino cuando un remate de Kevin López lo sorprendió. El 1 la mandó por encima del travesaño. Más allá de la acción de riesgo, el remate del mediocampista cervecero fue posible gracias a que jamás encontró a un compañero para dársela y combinar una jugada de ataque asociada.
En la última parte del primer tiempo, el Santo volvió a la carga pero ya no tanto con juego asociado sino con centros a la olla. Más que nada, el equipo verdinegro atacó por el lado de Agustín Bindella, a quien le costó contener a Tomás Fernández. Cuando se pasaron todos y estaba por cabecear Matías Giménez, Esteban Glellel descolgó el centro letal. De la contra, Mauro Molina y Federico González se asociaron para el remate de este último, que se fue desviado. Sin hacer mucho llegó la apertura del marcador con una habilitación de Federico Tévez tras pase de Kevin López. De volea la enganchó Federico González y puso el 1 a 0.

Segundo tiempo, la nada misma
Para el complemento, el rendimiento de Quilmes fue de un equipo que tiene serios problemas para mantener la categoría. Sin cambios en ambas escuadras, el que primero intentó fue el Cervecero con un toque de Federico González para Kevin López, quien remató alto. Allí se murieron las intenciones cerveceras. Todo lo que siguió fue un monólogo de San Martín, sin llegar a ser una maravilla.
El empate parcial llegó con un Quilmes desarmado atrás. Tras un avance asociado por la derecha de la defensa cervecera entre Damián Lemos y Sebastián González, la pelota derivó hacia ese flanco. Allí apareció Tomás Fernández, sin marca. Remató al arco y, por el segundo palo, apareció Matías Giménez solo para empujarla, ya que le había ganado la marca a Federico Tévez. Triple error de la defensa: nadie marcó a los dos que hicieron la pared, tampoco a Tomás Fernández y Esteban Glellel no salió a cortar la bola en ningún momento.
En San Martín ingresó Sebastián Penco, quien se mostró como faro en el área cervecera. Sin hacer casi nada, San Martín dominó la bola y se metió en acción ofensiva. En otro centro llovido, Agustín Bindella no solo no pudo con Tomás Fernández sino que, cuando éste controló la bola, la tocó con la mano. El tiro desde los doce pasos fue seco y abajo (Esteban Glellel eligió la otra punta).
De allí al final, Quilmes no hizo nada a pesar de las variantes propuestas por el técnico. Más allá de la desconexión evidente que hay entre lo que podría insinuar Leandro Benítez con sus ideas y planteos hay también una clara responsabilidad de un grupo de futbolistas que no pone ganas para poder superar la situación grave en la que se encuentra Quilmes. Desde el 1-2 hasta el final del cotejo, nada más que una subida de Matías Cortave derivó en centro para Agustín Bindella. Si en un equipo un central debe tirar el centro para que cabecee el marcador de punta izquierdo es que nada sale bien.
La última jugada grafica el momento de Quilmes. Camilo Machado se fue por izquierda y la pelota derivó en Santiago López García. Este, en lugar de habilitar a Mariano Pavone para intentar el gol de un eventual empate, eligió dársela al colombiano, que estaba tres metros en offside.
Una caída justa para un equipo que parece tener la mandíbula tan frágil que es vulnerado por un grupo de futbolistas que, solo con un poco de orden y ganas, logró poner en jaque a todo Quilmes.

Federico González: «No sabemos dónde estamos parados en la cancha»
SAN JUAN (Enviado especial) – Terminado el partido, el único futbolista de Quilmes que salió a hablar con los periodistas fue Federico González. No estamos bien parados dentro del campo, jugaron ellos con mucha libertad y se vio en el desarrollo del juego. En el segundo tiempo hablamos para corregir cómo estamos parados en el campo. Creo que lo hicimos con más orden pero así y todo no pudimos mantener el resultado. Es una derrota que duele. Estamos desorientados, molestos y tristes por esta situación en la que no pensábamos estar a esta altura del torneo. Hay que hacerse cargo, hacer autocrítica y pensar bien. Hay que hacer un click en lo que queda de este torneo que es mucho. Hay que mejorar la imagen».
No solamente las palabras del delantero cervecero fueron duras sino que también el tono en el que habló, vestido de negro y con un tono seco y por demás serio fue una toma de postura con respecto a la situación del fútbol profesional de Quilmes.
Por otro lado, el plantel enfiló sin encarar a los periodistas. Por su parte, la directiva tampoco habló. Tanto el Secretario de Fútbol Profesional y Juvenil, Lisandro López, como el vicepresidente, Mateo Magadán, hicieron señas de que no iban a hablar. El periodista de Radio FMQ, Sebastián Kerle, le preguntó a lo lejos a López: «¿Sigue todo igual?» y este dijo que sí. Sin embargo, en las próximas horas puede haber novedades con respecto a la continuidad de Benítez como técnico del primer equipo. De hecho, mañana habrá una reunión entre el DT y los directivos.
