En Barracas. El tercer policía federal caído en lo que va del 2020 en cumplimiento del deber, según Télam.
El joven ezpeletense Esteban Nicolás Lagos fue baleado al resguardar la vida de los pasajeros. Era hijo de un bombero de esa localidad, y padre de un bebé.
Un policía federal y un pasajero fueron asesinados a balazos, minutos después antes de la medianoche de este lunes, durante un violento asalto a un colectivo en el barrio porteño de Barracas. En medio del tiroteo arriba de la unidad, otro de los usuarios resultó herido y permanece internado.
En Vieytes, entre Quinquela Martín y Suárez, a las 23:40, en el coche 4845 de la línea 100, dos delincuentes subieron al colectivo y amenazaron al chofer y a los pasajeros en la parte delantera con la intención de robarles. Uno de los ladrones se dirigió al fondo y sacó un arma para asaltar a más usuarios.
Lagos -de 28 años, vecino de Ezpeleta, de la División Mitre de la Policía Federal- se incorporó del asiento para evitar el robo sin percatarse que atrás de él se había ubicado uno de los ladrones.
Las primeras informaciones señalan que el delincuente le disparó al menos dos veces al efectivo -uno de los tiros dio en la espalda- mientras que dos civiles resultaron heridos. El policía murió al poco tiempo en el hospital Churruca, mientras que uno de los pasajeros –un barrendero de CABA de 34 años- perdió la vida en el Argerich, otro permanece internado tras recibir un disparo en el pie.
Los delincuentes se dieron a la fuga mientras que el chofer se acercó con los heridos hasta la Comisaría Vecinal 4D, en California 1850. Desde allí fueron derivados por personal del SAME.
La causa fue calificada como doble homicidio en ocasión de robo, disparo de arma y lesiones. Intervino la Fiscalía Criminal y Correccional 12 a cargo del fiscal Martín López Ferrando. Los imputados son dos hombres.
Bomberos de Quilmes expresaron sus condolencias

Despedido con honores
Durante la noche del martes se realizó el velatorio. Sus restos fueron inhumados en el Cementerio de Ezpeleta.
Hubo gran dolor en la institución policial. Lagos es el 21º efectivo asesinado en lo que va del año. Era hijo del sargento y encargado del Destacamento de Bomberos Voluntarios de Ezpeleta, Andrés Lagos, que además es suboficial de la División Homicidios de la Federal, y tenía una hija de dos años.
Una caravana fúnebre con motos de las distintas fuerzas de seguridad –entre ellas Policía Federal, Policía de la Ciudad, Prefectura Naval, Gendarmería y Policía de Seguridad Aeroportuaria- acompañó a los restos del efectivo desde la casa velatoria hacia el Cementerio Municipal de Ezpeleta, donde los esperaba una Guardia de Honor. Durante el sepelio, la familia estuvo acompañada por el secretario de Seguridad de la Nación Eduardo Villalba, y el jefe de la Policía Federal, Juan Carlos Hernández.

En el cementerio, una Guardia de Honor esperaba la llegada del cuerpo para darle el último adiós. Por los protocolos impuestos frente al coronavirus, al lugar solo pudo ingresar la familia.

Durante la ceremonia, su hermano, también policía, lo recordó:
“Era una buena persona, un buen pibe. ¿Cómo puede ser que un chaleco le traspase la bala? No sé si están vencidos o qué pero por lo menos que haya Justicia”.
Ignacio
Este martes, su madre expresó
“No tiró primero porque habrá pensado que iba a ir preso y tiene una hija. Pensó en eso, como el otro compañero (Juan Pablo Roldán) que mató el loco del cuchillo. Trabajaba como un loco, doce horas por días, tenía una nena de dos años para que lo agarren estos y lo maten”.
Fabiana

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2023 Acto por el Día del Policía Federal caído en el cumplimiento del deber | Diario Crónica