EL «PROGRESO» SIGUE, PERO CIEGO Y SORDO

Hormigonando las inmensas bases, sin cartel que indique cual es la empresa constructora, número de expediente, superficie a cubrir, permisos municipales.

Temprano llegaron los equipos, ruidosos, para el trabajo. Observen, a contramano por Garibaldi, una de las calles más transitadas del microcentro de la ciudad («no importa, mami, es un par de horas«).

No es una obra pequeña, aunque sólo ostenta un cartel que dice que pronto habrá una sociedad de farmacéuticos: sean bienvenidos a la progresista calle Garibaldi. Parece que lo demás, es cartón pintado …

Me despido de ese pino añoso que cobija tantas aves.


5 Respuestas a “EL «PROGRESO» SIGUE, PERO CIEGO Y SORDO”

  1. NO ME EXTRAÑA PARA NADA QUE SIGA LA KORRUPCION TANTO EN LA OBRA PUBLICA COMO PRIVADA Y QUE SE IGNOREN PERMISOS, ESTUDIOS DE IMPACTO AMBIENTAL o SI LO QUE VAN A DESTRUIR ES HISTÓRICO

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *