LA POLICIA DE CABA MATO A UN CHICO VARELENSE

Lucas González, el futbolista de 17 años de las inferiores de Barracas Central, murió en el Hospital El Cruce, donde se encontraba internado.

El juvenil había sido baleado en la cabeza por uno de los tres policías de la Ciudad de Buenos Aires que lo interceptaron cuando se trasladaba con tres amigos en un auto por el barrio porteño de Barracas.

El comunicado del Hospital El Cruce había detallado que el paciente ingresó con un “deterioro neurológico agudo secundario a herida” y en «estado crítico» procedente del Hospital General de Agudos Dr. José María Penna de la Ciudad de Buenos Aires.

El joven estaba «recibiendo soporte artificial de funciones vitales» y permanecía ventilado con apoyo hemodinámico y medidas de soporte vital».

La madre de Lucas González denunció que fue víctima de «gatillo fácil», que los efectivos «tiraron para matarlo» y que le «plantaron» un arma para simular un enfrentamiento.

«Es un caso de gatillo fácil porque no pueden sacar un arma y dispararle a unos pibes. Esa gente (por los policías) no está capacitada para andar con un arma»

Cintia

SUMARIO INTERNO

Los tres policías de la Policía de la Ciudad fueron apartados de las tareas operativas en la fuerza, informaron desde el Ministerio de Justicia y Seguridad porteño.

Los peligros de discursos que circulan

Nota de Télam

18-11-2021 | 21:09 DENUNCIAN «GATILLO FÁCIL»

Lucas González, o el sueño de tantos

Nacido hace 17 años en Florencio Varela, «Cachi» empezó a los 6 en Racing, a los 14 pasó a Defensa y Justicia y el sueño insistente de ser futbolista lo llevó a Barracas Central hace un año. Murió este jueves, tras ser baleado un día antes por efectivos de la Policía de la Ciudad.

Lucas en Barracas Foto archivo familiar
Lucas en Barracas. Foto: archivo familiar.

Lucas González había llegado hace apenas un año a Barracas Central, empujado por el sueño de tantos: jugar en Primera, sacar a su familia de las necesidades o las urgencias, llenar de orgullo el pecho de sus padres, Peca y Cintia, ahora hundidos en una tristeza que los acompañará por el resto de sus días.

Nacido hace 17 años en Florencio Varela, «Cachi» empezó a los 6 en Racing, a los 14 pasó a Defensa y Justicia y el sueño insistente de ser futbolista lo llevó a Barracas Central hace un año: se ganó la 10 de la Sexta División y esperaba ansioso, nerviosamente, la final que el equipo jugará con Tigre por el ascenso a la Primera.

Ya había jugado algunos partidos para las categorías superiores, Quinta y Cuarta, un símbolo de sus capacidades futbolísticas y, a la vez, la ilusión fortalecida de llegar, ese impulso feroz que da la experiencia de «subir a los equipos de los más grandes».

Su ídolo era Lionel Messi, de quien exhibía una remera en sus últimas fotos en su cuenta de Instagram.

Su sueño, como Messi para él, era, más que ser futbolista, convertirse en el ídolo de sus hermanitos, de 8 y 12 años de edad.

Este miércoles lo cruzó la tragedia. «¡Cuánto gatillo fácil! ¿Cuántos más tienen que morir? Estamos destruidos, tratamos de ayudar a la familia. Son gente laburadora, honesta. Son pibes honestos, trabajadores, de buenos ejemplos y vienen a destruirnos. Nos están matando como perros», dijo Gustavo, un amigo del padre.

Dolor en las marchas en Varela y en Barracas por el crimen de Lucas González

«Encima viene la policía, que es la que te tiene que defender, y te mata. Los políticos tienen que saber que los votamos por descarte. No hay nadie que nos solucione los problemas», agregó.

«Es un caso de gatillo fácil porque no pueden sacar un arma y dispararles a unos pibes. Tiraron a matármelo. Esa gente no está capacitada para andar con un arma», dijo Cintia, la mamá.

Lucas en Barracas Foto archivo familiar
Lucas en Barracas. Foto: archivo familiar.

La Coordinadora contra la Represión Policial Institucional (Correpi) denunció, como Cintia, que fue un nuevo caso de «gatillo fácil».

«Otra vez la misma historia. La policía de la Ciudad disparó contra unxs chicxs que volvían de jugar al fútbol en Barracas. No es un confuso episodio, es gatillo fácil», publicó en sus redes sociales.

«Le tenemos más miedo a la policía que a los chorros», graficó un amigo de Lucas entrada la tarde, después de recibir la noticia de su muerte.

Antes, más temprano, todavía aferrado a la esperanza, su padre, Mario, le había dicho a La Garganta Poderosa: «Esto pasa porque es un pibito que le gusta andar bien vestido, usar viserita y zapatillas, porque estamos marginados, porque somos humildes y piensan que somos basura. Hoy a Lucas lo vienen a visitar de todas partes, tiene millones de amigos».

«Vuelve de entrenar, come y duerme la siesta. Se había anotado a la noche para terminar la secundaria, así podía seguir jugando, porque su sueño era triunfar en el fútbol».

Cuando entraba la noche y Barracas ya había anunciado el fallecimiento de su juvenil («Con infinita tristeza hoy despedimos a Lucas. El club adhiere al dolor y a la impotencia ante lo sucedido»), el mundo del fútbol se multiplicó en el duelo.

«Defensa y Justicia lamenta el fallecimiento de Lucas González, jugador de Barracas Central, vecino de Florencio Varela y quien jugara en las inferiores de la institución. Le enviamos nuestro más sentido pésame a la familia y amigos», escribió el «Halcón».

«El Club Atlético Independiente acompaña a todos los seres queridos de Lucas en este duro momento», se sumó el «Rojo».

«El Club Guillermo Brown de Puerto Madryn acompaña a la familia de Lucas González, juvenil de Barracas Central, tras su fallecimiento. Esperamos se esclarezca el hecho y que recaiga todo el peso de la ley sobre los responsables».

Todos bajo una única consigna: Justicia por Lucas.

exp-player-logo

Nota de Olé

  • Olé Actualizado al 18/11/2021 21:53

Murió Lucas González, el pibe baleado por la policía

El jugador de las Inferiores de Barracas falleció este martes, confirmó uno de sus tíos. Le habían disparado efectivos vestidos de civil.

Lucas Gonzalez, de la 6a de Barracas, fue baleado por la policía

Lucas González, el futbolista de 17 años de las inferiores de Barracas Central que fue baleado en la cabeza el miércoles por un oficial de la Policía de la Ciudad, murió esta jueves en el hospital El Cruce, de Varela, donde se encontraba internado desde esta madrugada. La noticia fue confirmada por uno de sus tíos.

«Mataron a mi sobrino. Queremos pedir Justicia por Lucas. Lucas va a seguir en nuestros corazones y en los corazones de mucha gente», dijo Emanuel, tío del futbolista, en la puerta del hospital.

Los familiares de Lucas en reclamo de Justicia (Guillermo Rodríguez Adami).

Los familiares de Lucas en reclamo de Justicia (Guillermo Rodríguez Adami).

Desde la mañana, los familiares, ya con Lucas con muerte cerebral, habían hecho reclamos de justicia por el asesinato de Lucas. Los tres policías implicados en el caso pasaron a disponibilidad.

«¡Cuánto gatillo fácil! ¿Cuántos más tienen que morir? Estamos destruidos, tratamos de ayudar a la familia. Son gente laburadora, honesta. Son pibes honestos, trabajadores, de buenos ejemplos y vienen a destruirnos. Nos están matando como perros. Encima viene la policía, que es la que te tiene que defender, y te matan. Los políticos tienen que saber que los votamos por descarte. No hay nadie que nos solucione los problemas», dijo Gustavo, un amigo del padre, en América 24 poco después de conocerse el fallecimiento de Lucas. 

¿Cómo ocurrió el crimen?

Un grupo de policías, los tres vestidos de civiles, intervino a los tiros a un auto en el que viajaban cuatro jóvenes. Por lo menos dos de esas balas fue a parar a la cabeza de González, de 17 años, quien fue llevado rápidamente a El Cruce.

Fuentes policiales aseguran que se trató de una persecución tras la alerta de la Comisaría Vecinal 4C contra un grupo de jóvenes a bordo de un auto Volkswagen Suran azul que, aparentemente, se negaron a ser identificados y escaparon. Según dicha versión, se siguió a los sospechosos desde la villa 21-24 hasta el cruce de las calles Alvarado y Perdriel, donde -a los tiros- detuvieron el vehículo con un saldo de un herido de bala (Lucas), dos detenidos y un joven que logró escapar (pero que luego se entregó).

Los familiares de Lucas González cuando Lucas peleaba por su vida (Guillermo Rodríguez Adami).

Los familiares de Lucas González cuando Lucas peleaba por su vida (Guillermo Rodríguez Adami).

Aunque los familiares dieron otra versión. «Lucas salió de entrenar de Barracas con amigos del barrio, de Florencio Varela, que iban a probarse porque en el club estaban buscando jugadores para su categoría», comenzó narrando la madre del futbolista juvenil, Cinthia López, en Radio con vos. «Cuando salieron, pararon a comprar un jugo en un kiosco, y en ese trayecto para volver a sus casas aparentemente frenó un auto con cuatro policías (que no sabían que eran policías porque estaban de civil). Ellos pensaron que los iban a asaltar, por eso aceleraron y ahí le dispararon a mi hijo».

Los oficiales separados en forma preventiva por su participación en el crimen son: Gabriel Isassi, Fabián López y José Nievas, todos de Comuna 4.

Nota en Clarín

El dolor de la madre de Lucas González: “Quería llevar a mi hijo a casa, pero la Policía me lo mató”

Los padres del futbolista de 17 años, víctima de gatillo fácil de la Policía de la Ciudad reclamaron justicia.

El dolor de la madre de Lucas González: “Quería llevar a mi hijo a casa, pero la Policía me lo mató”

Los padres de Lucas González en la puerta del Hospital El Cruce Varela. Foto Juano Tesone.

Los padres de Lucas González, el joven de 17 años asesinado por policías de la Ciudad de Buenos Aires, hablaron por primera vez luego del crimen de su hijo y expresaron todo su dolor y reclamo de justicia. «Quería llevarme a mi hijo a casa, pero la Policía me lo mató. No voy a descansar hasta que paguen», dijo Cintia, la madre.

En la puerta del hospital El Cruce, acompañados por un centenar de amigos y familiares, tanto el papá como la mamá de Lucas salieron a hablar con los periodistas que estaban en el lugar.

Con los ojos llenos de lágrimas y la voz partida por el nudo de la angustia, el primero en hablar fue Mario, el padre: «Quiero agradecerle a mi gente, nosotros somos humildes. Y también a la prensa. Nunca imaginé yo, un pibe de barrio, llegar a oídos del Presidente y que nos atienda. Gracias doctor Alberto», comenzó.

El dolor de Mario y Cintia, padres de Lucas González, asesinado por policías de la Ciudad. Foto Juano Tesone.

El dolor de Mario y Cintia, padres de Lucas González, asesinado por policías de la Ciudad. Foto Juano Tesone.

Luego también le agradeció al municipio y a los médicos del hospital que intentaron salvar la vida de Lucas, que ya desde que ingresó estaba en una situación irreversible.

«De a poco se está haciendo justicia. No queremos que haya ningún Lucas más, de arriba él nos va a ayudar y nosotros nos vamos a encargar de esclarecer todo, no le tememos a nadie», agregó Mario, antes de darle paso a Cintia, la mamá.

La mujer, quebrada, expresó su dolor: «Quería llevarme a mi hijo a casa, pero la Policía me lo mató. No voy a descansar hasta que paguen. Nos arruinaron la vida. ¿Cómo sigo yo ahora?«, se preguntó, desgarrada y sin respuestas.

Y siguió: «Tengo dos hijos y no tengo fuerzas. No puedo soportar entrar a mi casa y no verlo más, que no me diga ‘mama me voy a entrenar’. Me lo dejaron con dos tiros en la cabeza, intubado«, cerró su durísimo relato, en un llanto conmovedor.

Dos horas antes el ministro de Seguridad y Justicia de la Ciudad de Buenos Aires, Marcelo D’Alessandro, se refirió al crimen de Lucas en una conferencia de prensa: «En primer lugar quiero hacerle llegar mi más sentido pésame a los padres, a los familiares y a los amigos de Lucas ante este hecho irreparable», señaló.

«Ayer, anoticiado del hecho, ordené que se realice el sumario administrativo correspondiente, el desarme de los efectivos, los separamos de la función operativa, y el pase a disponibilidad«, agregó D’Alessandro.

En la noche de este jueves, el ministro porteño presentó un escrito ante el juez de la causa para sugerir el pedido de captura y detención de los agentes policiales.

Luego quien tomó la palabra fue el jefe de Policía de la Ciudad, Gabriel Oscar Berard, quien destacó que según lo investigado hasta el momento no existió un cruce de tiros entre los oficiales y los jóvenes.

«Lo que a nosotros más nos duele es la muerte así de un joven. Tenemos una convicción de que acá hay una mala actuación del personal policial. No recibieron fuego aparentemente. Para nosotros es un hecho grave. Estamos a disposición de la Justicia».

Y cerró con un mensaje a la familia de Lucas: «Pedir perdón nos parece poco. Es algo tan enorme la pérdida que tienen que queremos decirle que estamos a disposición».

Un caso de gatillo fácil

Lucas González fue baleado el miércoles a la mañana, cerca de las 9.30, en Barracas. Fuentes del caso señalaron que policías de la Ciudad le dispararon mientras viajaba en una Volkswagen Suran con tres amigos.Lucas González tenía 17 años y jugaba en la categoría sexta de Barracas Central.

Lucas González tenía 17 años y jugaba en la categoría sexta de Barracas Central.

Según determinaron las pericias, recibió dos impactos de bala en la cabeza. Aunque en un primer momento la versión oficial indicó que se trataba de un joven que escapaba de la Policía, la familia denunció que se trató de un caso de gatillo fácil.

«Salió de entrenar del Club Barracas con amigos del barrio, de Florencio Varela. Los chicos iban a probarse porque en el club estaban buscando jugadores para la categoría de él. Cuando salieron de entrenar pararon a comprar un jugo en un kiosco, en ese trayecto para volver a sus casas aparentemente frenó un auto con policías arriba, que no sabían que eran policías porque estaban de civil. Ellos pensaron que los iban a asaltar por eso aceleraron y en ese trayecto que aceleran le dispararon a mi hijo», señaló la madre del joven.

Lucas era futbolista y defendía los colores de Barracas Central, el club del que fue presidente el actual titular de la AFA, Claudio «Chiqui» Tapia, y que está cerca de jugar la final por el ascenso a Primera contra Tigre.

Nota en Página/12

El desgarrador relato del tío de Lucas González, el joven de 17 años asesinado por la Policía de la Ciudad

En la puerta del hospital El Cruce, el tío del jugador de Barracas Central pidió que se respete «la intimidad de la familia» y apuntó contra la fuerza de seguridad porteña, al asegurar que quisieron modificar la escena del crimen y disfrazar como un tiroteo al crimen de Lucas. «Ellos, los policías, son los delincuentes, quisieron ensuciar a cuatro nenes que venían de jugar a la pelota», exclamó.

18 de noviembre de 2021 – 19:06

«Lucas era mi sobrino del corazón y acaba de fallecer. Lo único que les pedimos es que respeten la intimidad de la familia porque están destrozados», fueron las primeras palabras de Emanuel, tío de Lucas González, tras enterarse de la muerte del adolescente baleado por la Policía de la Ciudad.  «Basta, Argentina, basta…», exclamó entrecortado el tío de Lucas para exigir que se termine con el gatillo fácil. «Queremos justicia por Lucas, por esta maldita policía«, sentenció. 

El tío del adolescente y jugador de la sexta división de Barracas Central agradeció la cobertura de los medios como vocero de la familia y destacó que la cobertura permitió «demostrar que estos chicos no eran delincuntes«. «Así pasa todos los días en la Argentina. Muestran a los chicos como si fueran chorros y les meten una pistola de plástico (en la escena del crimen), como le quisieron hacer a Lucas», repudió Emanuel. 

En la puerta del Hospital El Cruce Varela, el hombre pidió que en los próximos días se respete «la intimidad de la familia» y descartó que este jueves vaya a ocurrir una reunión con el presidente Alberto Fernández. «Queremos justicia y nada más. Queremos que vayan presos. Ellos son los delincuentes, lo que hicieron con los nenes… ensuciar a cuatro nenes que venían de jugar a la pelota», exclamó Emanuel. 

«Basta Argentina, basta… esto se tiene que acabar y le hablo a todos los políticos. No queremos más estas muertes de chicos que iban a entrenar, a jugar a la pelota y terminan muertos por cuatro policías», insistió el tío del adolescente y aseguró que «Lucas va a seguir en los corazones».

Notas de Infobae

Por Leonardo Scannone19 de Noviembre de 2021

Crónica de la muerte de Lucas González, el futbolista de Barracas Central baleado por policías de la Ciudad

El caso generó la indignación de familiares y amigos del jugador. Los efectivos involucrados fueron separados de la fuerza. Aún se aguardan sus detenciones. Todo el arco político repudió el hecho y pidió avances en la investigación para determinar qué sucedió.

El auto donde encontraron la gorra de Lucas El auto donde encontraron la gorra de Lucas

Cuando los peritos de la Policía Federal ingresaron en el Volkswagen Suran en el que Lucas González, Julian, Joaquín y Huanca viajaban el miércoles por la mañana luego de un entrenamiento en el Club Barracas Central, lo primero que observaron, cerca del asiento del acompañante, fue la gorra que llevaba Lucas.

En la prenda, los peritos vieron los rastros que buscaban: una rotura y manchas de sangre. Eran los rastros de la bala policial que Lucas recibió en la cabeza esa mañana en el barrio de Barracas después de que con los amigos compraran un jugo en un kiosco cerca de la villa 21-24. Ese proyectil que marcó la gorra fue el que le quitó la vida este jueves por la tarde al joven de 17 años después de agonizar durante poco más de 24 horas en el hospital El Cruce Varela.

Hoy, su familia llora y pide justicia, en un crimen que generó repudio en la sociedad y en la mayoría del arco político:

“Yo me lo quería llevar a mi casa pero la Policía me lo mató, no voy a descansar hasta que paguen porque nos arruinaron la vida”, dijo Cintia, la madre de Lucas, a la salida del hospital, rodeada de amigos del adolescente asesinado en un operativo policial que todavía no tiene explicación.Los padres de Lucas Los padres de Lucas

El miércoles, cerca de las 10 y a pocos metros de uno de los ingresos a la villa 21-24, tres policías de civil integrantes de la Brigada de la Comuna 4D de la Policía de la Ciudad, identificados como el inspector Gabriel Alejandro Isassi, el oficial mayor Fabián López y el oficial José Nievas, circulaban por la zona a bordo de un móvil no identificable, un Nissan Tiida.

Al mismo tiempo, Lucas y sus tres amigos salían de un entrenamiento de la sexta división del Club de Barracas Central, donde Lucas era jugaba de enganche. “Era un crack”, repiten sus amigos en estado de conmoción en la puerta del hospital donde se enteraron de que el disparo que había recibido por parte de los policías lo asesinó.Amigos de Lucas en el Hospital El Cruce (Nicolas Stulberg)Amigos de Lucas en el Hospital El Cruce (Nicolas Stulberg)

Esa mañana, Lucas había asistido a una de sus prácticas habituales, mientras que el resto de los amigos se había ido a probar al club. Cuando terminó la prueba, algunos estaban contentos y otros no. Dos de ellos habían pasado. Uno quedó afuera. Entonces, tomaron sus cosas y volvieron hacia el barrio San Eduardo, en Florencio Varela, donde vivían, a bordo de la Suran que era del padre de uno de los chicos.

En el camino de vuelta, cerca de la villa 21-24, pararon en un kiosco a comprar un jugo, tenían sed. Luego, siguieron camino.

En ese instante, los policías de civil entraron en escena.El auto de la Brigada policial que asesinó a Lucas González El auto de la Brigada policial que asesinó a Lucas González

Según la versión de los efectivos, en ese momento dieron la voz de alto para identificar a los ocupantes de la Suran, pero, supuestamente, el auto aceleró y comenzó una persecución, donde, siempre en base a lo que argumentaron desde las fuerzas de seguridad, los amigos mostraron un arma y comenzó un tiroteo en el que Lucas terminó con un tiro en la cabeza y horas más tarde falleció.

Sin embargo, mientras pasaban las horas, ese relato era puesto en crisis por los detectives del caso y ahora se investiga plenamente el accionar que tuvieron los efectivos porteños.

Para familiares y amigos de Lucas, ocurrió todo lo contrario a la información que surgió en un inicio y lo describen como un crimen, liso y llano.

“Cuando salieron de comprar el jugo, apareció el Nissan, los cruzó. Ellos arriba del auto, como no parecía un auto de la policía y ni siquiera se identificaron, se asustaron y pensaron que los querían robar. Ahí aceleraron y estos hijos de puta comenzaron a dispararles y lo mataron, relató a Infobae, Emanuel, un tío del corazón de Lucas y amigo del padre del joven, Héctor, apodado “Peque”, en la puerta del hospital El Cruce.

“El pibe no era chorro eh, que quede bien clarito. Era un pibe bueno, era un pibe de familia. Para que no digan más boludeces”, dijo un hombre, que salió del centro médico entre lágrimas.

Amigos y familiares llegaron hasta El Cruce en la tarde de este jueves. Ahí mismo, cerca de las 17.45, mientras en el barrio de Barracas se había convocado a una manifestación para reclamar justicia por Lucas que terminó con algunos disturbios,recibieron la noticia del fallecimiento. Horas antes, los médicos habían declarado su muerte cerebral.

Fueron decenas en la clínica. La incredulidad abundaba, entrelazada con el miedo y el terror envueltos en una tristeza impávida: amigos abrazados intentando darse fuerza, conmocionados, en estado de shock. “¡La puta que lo parió! ¡No puede ser!”, gritó uno de ellos mientras se encendía un cigarrillo con una mano temblorosa.Emanuel, el tío de Lucas (Nicolás Stulberg)Emanuel, el tío de Lucas (Nicolás Stulberg)

Lucas quería ser jugador de fútbol, era su único sueño. Lo quería hacer por su familia, por él, por todos. Era lo que más quería en el mundo. No sé cómo pudo pasar todo esto. Nunca me imaginé estando acá diciendo esto y reclamando justicia, me parece increíble lo que estamos viviendo”, dice Emanuel a Infobae.

Y sigue: “Él era un pibe que entrenaba, llegaba a su casa, dormía la siesta y a la noche terminaba el secundario. Había empezado a jugar al fútbol en Racing a los 4 años, después juego en Defensa y Justicia, club del que era fanático, como todos acá y a los 14 entró en Barracas Central. Justo ahora estábamos haciendo fuerza para que volviera a Defensa que era su sueño, volver a jugar ahí. Esos policías, no hay que llamarlos más policías. Son delincuentes”.

Emanuel baja el tono y mira hacia abajo. Piensa y se queda callado. Tiene la cara roja por el sol. Es el encargado por parte de la familia de Lucas de hablar con la prensa. En todos los micrófonos que tiene cerca habla y, tal vez, mientras relata lo que sabe, intenta comprender qué fue lo ocurrió.

“Lucas va a seguir en nuestros corazones”, dice, y concluye:“Queremos justicia por Lucas. No queremos más a toda esta maldita policía”.Amigos de Lucas en el ingreso al hospital (Nicolás Stulberg)Amigos de Lucas en el ingreso al hospital (Nicolás Stulberg)

Mientras tanto, la investigación avanza. Así, el magistrado Alejandro Cilleruelo, a cargo del Juzgado de Menores N°4, quien intervino en la causa, por estas horas, repasa las pruebas que recolectaron los peritos de la Policía Federal que llevan adelante la investigación para determinar lo sucedido.

Según confiaron fuentes de la investigación a Infobae, los primeros resultaron determinaron que hubo cuatro disparos en el auto, mochilas con ropa deportiva recién usada, un revólver de juguete y tres pistolas reglamentarias, más varias vainas servidas calibre 9 milímetros.

En las mochilas que encontraron en el Volkswagen Suran había camisetas, shorts, medias. Todo húmedo de transpiración, como si recién se hubieran cambiado”, detallaron las fuentes consultadas.

En el auto se encontraron cuatro impactos de bala.

Las armas de los policías se encuentran en un laboratorio de la Policía Federal desde el mismo miércoles en que ocurrió el violento episodio: lo que digan los análisis balísticos serán clave en el caso. También se peritarán las vainas servidas, calibre 9 milímetros que fueron levantadas de la escena como el proyectil que se encontró. Todo eso será cotejado.

Además, en el auto que viajaban los cuatro chicos, desde la PFA se había confirmado que hallaron la réplica de un revolver, de plástico de color negroEn el primer parte policial del caso no figuraba ese dato. La encontraron en la parte trasera izquierda del VW Surán.

Para la familia de Lucas, ese último hallazgo “fue plantado por los policías”.

Por el momento, el juez Cilleruelo no tomó ningún temperamento contra los efectivos.Los tres policías acusados de asesinar a Lucas.Los tres policías acusados de asesinar a Lucas.

Ante esto, los tres policías responsables del crimen fueron pasados a disponibilidad. También, debido a la conmoción que causó el episodio, a través de una nota que le envió al juez Alejandro Cilleruelo, el ministro de Justicia y Seguridad porteño, Marcelo D’Alessandro, pidió su detención para “evitar cualquier entorpecimiento de la investigación, garantizar el debido proceso y asegurar su normal desenvolvimiento”.

Del mismo modo, el presidente Alberto Fernández y el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, se manifestaron ayer por la tarde. “Pondremos todos los recursos del Estado a disposición para poder llegar a la verdad y justicia”, expresó el mandatario poco después de confirmarse el fallecimiento del joven.

“Quiero expresar toda mi solidaridad con la familia de Lucas González. Mi compromiso con su madre Cintia y su padre Mario en este momento tan doloroso”

El Presidente a través de su cuenta en la red social

Poco después, y en la misma sintonía, Rodríguez Larreta publicó:

“La muerte de Lucas es una pérdida irreparable y me siento profundamente dolido. Les hago llegar mi más sentido pésame a sus padres, familia y amigos”

Mientras tanto, se espera que el cuerpo del joven sea llevado a la Morgue Judicial para que le realicen la autopsia correspondiente. Luego, será devuelto a la familia, que ya confirmó que iba a donar los órganos del joven, para que puedan darle el último adiós. Según informaron, el sepelio se realizara en una cochería de la zona.

“Yo no tengo fuerzas: tengo dos hijos y cómo hago. Me lo dejaron todo entubado, moreteado con dos balazos en la cabeza. Quiero Justicia y que mi hijo descanse en paz”, concluyó Cintia la madre de Lucas en la puerta del hospital donde conoció el fatal desenlace.

SEGUIR LEYENDO: Los balazos en el coche, una mochila y las vainas servidas, las claves del caso del futbolista baleado por policíasEl audio de la Policía tras balear a Lucas González, el jugador de 17 años de Barracas CentralLos mensajes de Alberto Fernández y Rodríguez Larreta tras la muerte de Lucas González, el joven baleado por la PolicíaEl dolor de los padres de Lucas González: “La policía lo mató, nos arruinaron la vida”El ministro de Justicia porteño pidió la detención de los efectivos que balearon a Lucas González

Diarios del viernes 19

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *