Desde hace meses la zona delimitada por las calles Cortázar entre Chaco y Bermejo tiene un grave problema cloacal que afecta a los vecinos, y en especial a la Escuela 42, con mucha concurrencia de niños.
Desde 1997, año en el que se realizó la construcción de un barrio de viviendas Arraigo, Aysa no lo reconoce y eso genera infinidad de problemas a la hora de los reclamos. Pero este año el cuadro empeoró ya que los líquidos cloacales no paran de emanar por las tapas de registro, y con cada tormenta esto se intesifica.
Los vecinos piden que las autoridades municipales arbitren los medios para que este escatológico problema se resuelva a la brevedad y evitar mayor contaminación.
Este colapso de cloacas se suma a la problemática que viene sufriendo el barrio con las construcciones fuera de la línea municipal, con el consiguiente uso de la vereda pública, y la tala de árboles para ampliar algunas viviendas, tema del que ya este CIQ dio cuenta.
Una cuadrilla de AySA concurrió ayer para verificar el colapso del que se refieren los vecinos en sus reclamos y, de manera literal, abrió y cerró la tapa de inspección, quedando el barrio sin explicación siquiera

No se entiende como existe un barrio sin habilitación en zona urbana, y después de tantos años siga igual