
Será que el argentino de a pie, el trabajador, la media intelectual, entiéndase a ésta como personas muy preparadas, intelectuales sin dinero.
¿Qué hicieron los sindicalistas para que sus afiliados tengan una desconfianza del 74,2%?
El periodismo, considerado el cuarto poder, tiene una desconfianza del 76, 1% ¿será porque hay periodistas que se comportan como militantes?, pero el público debe saber que también los hay independientes, mendigando por una miserable pauta publicitaria. Pareciera que debemos ser santos y trabajar gratis. Los medios de comunicación están en manos de unos pocos, lo que convierte al comunicador en un mero títere del medio al que pertenece, es decir «pensar, escribir y comunicar» al ritmo político del momento.
De los legisladores no hay mucho para agregar, los votantes se sienten traicionados. Muchas son las personas que ya no quieren emitir el sufragio, con lo que esto tanto nos costó. No deberían olvidarse que sus onerosos sueldos salen del bolsillo del castigado contribuyente.
De las iglesias, lo único que puede decirse es que los pastores viven muy bien mientras que los hermanos pagan el diezmo sin protestar.
Por último, de la Injusticia argentina, qué podríamos opinar, cuando hay fallos favorables a los ricos, evasores y delincuentes mientras sus sueldos son pagados por pobres contribuyentes.
Fuente: Zuban Córdoba y Asociados.

Triste realidad