Se desarrolló este martes la audiencia 91 del Juicio Brigadas, que juzga a represores por delitos de lesa humanidad cometidos en centros de detención clandestinos de la zona sur del Conurbano. Declararon allegados al acusado Enrique Barré.
Varias querellas se ausentaron de la audiencia, que se desarrolló a pesar del feriado decretado por el Gobierno. El Tribunal Oral Federal (TOF) 1 de La Plata explicó que se realizó “por respeto” a los testigos convocados.
Barré es comisario retirado de la Policía de la provincia. Durante algunos años del terrorismo de Estado fue jefe de la División Delitos contra la Propiedad de esa fuerza, que funcionaba en la Brigada de Investigaciones de Banfield, donde funcionó uno de los tres centros clandestinos bajo análisis en el juicio que se desarrolla desde octubre pasado. Es uno de los pocos acusados en el juicio que llega sin condena previa por su participación en el plan sistemático de tortura y exterminio que fuerzas de seguridad y civiles desplegaron durante la última dictadura cívico eclesiástica militar.
Audiencia anterior
En la audiencia declararon familiares de Barré. Sus hijas Miriam y Nancy se mostraron orgullosas por la carrera de su padre, mientras que la esposa Josefa consideró que “es injusto el proceso que se le sigue por delitos gravísimos que no cometió”.
Este martes
Adrián Di Mauro, amigo del acusado Enrique Barré y su familia, fue el primero en declarar. Tras una consulta del defensor Augusto Garrido, dijo: «Fue toda la vida amigo de la familia. No se merece lo que le está pasando”. Declaró en nombre de su padre porque tiene Alzheimer y no está en condiciones.
Mario Paolini siguió luego y comentó que lo conoció porque lo liberó de un secuestro, cuando tenía 13 años.
“Secuestraron a mi madre en Lobos cuando me llevó al colegio. La secuestraron 14 días y los raptores la liberaron. Esos 14 días, el señor Barré estaba siempre en mi casa dándonos apoyo e instruyendo para semejante episodio terminara de la mejor forma. Quedó, desde ese momento, una amistad muy entrañable”.
Luego, él fue secuestrado y estuvo durante 45 días cautivo. “Arriesgó su vida para que yo hoy esté hablando con ustedes”, le dijo al TOF y las partes. Lo definió como un hombre de bien.
El tercero en prestar declaración fue Humberto Cattorini, quien también lo conoció a partir del secuestro de un familiar. La víctima, en este caso, fue su hermana. “Soy un tipo muy agradecido del comportamiento que tuvo la Policía, no solo el señor Barre”, dijo.
El juicio pasó a un cuarto intermedio hasta el 27 de diciembre, audiencia virtual convocada para las 8.30. Será la última del año.

