(CIQ) Quilmes y Berazategui han sido escenarios de películas argentinas; algunas, muy recordadas. Una acaba de ser estrenada este lunes, a la par de la entrega de los premios Martín Fierro al séptimo arte.
Durante esa otra velada, varios discursos aludieron a la política. Quizás el más notorio haya sido el de Norman Briski, quien se refirió al aspecto «colonial» de la cultura, debió repetirlo tres veces para que quedase claro; tal vez sea un lenguaje que se le escapa a las nuevas generaciones, como un par de pronunciamientos entre líneas: La batalla de Argel (la película con la que los represores aprendieron a torturar y, los rebeldes, a resistir) o Zeta (el film prohibido de Costa Gavras inspirada en una dictadura civil).
De ese posicionamiento político se tomaron algunos para criticarle, tanto como otros para defenderle. Resulta destacable que su defensa del pueblo de Gaza provenga de un judío, como lo es que su asociación con la victoria haya sido emparentada con la palabra «jamás» (tan similar a Hamas), lo que no podía ser de otro modo en alguien sobre quien pesó un pedido de detención cuando regresó al país en democracia: acusado de «montonero», él aclaró que sólo había hecho una contribución revolucionaria desde el arte. Desde el grupo Oktubre, había hecho teatro barrial, junto a Víctor Laplace, entre otros, con obras que lo trajeron a Ezpeleta y demás localidades del conurbano sur.
Hacia el final del discurso, el gran actor remedó «a filmar, a filmar, hasta enterrarlos en el mar», que continuó su línea con una referencia a la poesía de Rafael Alberti, quien durante la guerra civil española escribió su célebre Galope, con el estribillo: «¡A galopar, a galopar, hasta enterrarlos en el mar!»:
Quilmes
Este lunes se estrenó en el Cine Gaumont, Hermanados, film de Sebastián Suárez y Diego Morel que ofrece una conmovedora y divertida historia en que se entretejen las vidas de personas con y sin discapacidad. Suárez volvió a elegir Quilmes como locación para esta nueva producción rodada hasta diciembre en las calles céntricas. En el programa Ir a Más (Radio FAN 103.9), explicó:
“Van a encontrar a Quilmes en numerosas tomas, y un poquito también de Madrid, ya que es una coproducción con España (…) Para mí es un honor participar del Festival Internacional de Cine de la Universidad de Buenos Aires; es un orgullo estar en la competencia oficial, porque la verdad es que fue una peli que pensamos para plataformas, no para cines, cuya idea surgió en la última temporada de (la serie) ‘Si solo si’”
Sebastián Suárez
Hermanados está protagonizada por Diego Domínguez (Vicente), Cande Molfese (Lucía) y Marco Chirino (Antonio), acompañados por un gran elenco compuesto por: Graciela Pal, Carolina Sobisch, Diego Topa, Laura Cymer, Silvio Soldán, Felipe Colombo, Laura Novoa y Mario Pergolini, entre otros.
Suárez es pionero en el trabajo con actores con discapacidades, lo que admitió que “da mucha visibilidad” a la problemática de la inclusión:
“Hablamos de grandes actores, con mucha trayectoria, que en segunda instancia tienen una discapacidad; pero en primer lugar destaco que son grandes actores”

Sinopsis
Antonio, de 32 años, vive con su mamá, Elsa, en la habitación de un club de barrio, donde atienden el buffet. Antonio, con síndrome de down, comparte con su madre una pasión: el tango; son pareja de baile en certámenes. Una tarde, Elsa recibe la noticia de que su tío murió y les dejó una herencia. Le promete a Antonio que van a ser millonarios, pero algo no sucedió como esperaban. Elsa muere en los brazos de su hijo.
En España, Vicente, un abogado de 35 años, planea su boda junto a Amparo, la hija de su jefe; pero pocos días antes, don Miguel, su suegro, descubre que este lo estafó y lo amenaza dándole un plazo para resarcirlo. Vicente decide viajar a la Argentina para concretar un negocio millonario que solucionaría el problema.
Lucía, de 30 años, administra una pensión en Argentina, herencia de su abuelo. Está en pareja con Bruno, siente que su vida es rutinaria y aburrida. Ella no sabe que, en breve, su vida dará un giro de 180 grados.
Vicente, ya en Buenos Aires, sale una noche de copas y comparte una charla con una chica que lo engaña y le roba. Al otro día lo asaltan, termina golpeado frente al club. Antonio lo ve y ayuda a curarlo. Luego de ser desalojado del club, se hospedan en la pensión que atiende Lucía y la vida ya no será igual para ninguno.
Felicitaciones, los que defendemos la comunicación través del arte necesitamos estas notas que vinculen ambas pasiones.