Comunicado de prensa de Política Obrera Tendencia Quilmes
«El gas, el agua y las obras las conquistamos con la lucha de docentes, familias y estudiantes.
La terrible situación edilicia de nuestras escuelas del distrito ha sido puesta al desnudo con los primeros fríos del año ante la ausencia de las mínimas condiciones para poder sostener el desarrollo de las clases por la ola polar que ha llegado a la provincia. No fue necesario esperar a los intensos fríos de julio para que se tornara inviable asistir a las escuelas. Las eternas promesas de todos los intendentes y consejos escolares, sumado a las obras de maquillaje, ponen a flor de piel la rabia de la comunidad educativa.
La movilización convocada para este 1° de junio se expresa como una primera conclusión de la comunidad educativa ante la ausencia completa de los sindicatos docentes y los diezmados centros de estudiantes. Las familias se han puesto en la primera línea de los reclamos, conscientes de la inexistencia de respuesta alguna de las autoridades distritales y provinciales, que recorren los medios de comunicación anunciando planes exuberantes de obras en más de 120 escuelas del distrito. Las mismas son obras de mantenimiento cotidianos, es decir, nos quieren vender gato por liebre.
Es una convocatoria a instancias de múltiples escuelas que en las semanas previas habían advertido la imposibilidad de hacer frente a las temperaturas bajas de esta época y que no recibieron ninguna respuesta por parte del municipio. Las escuelas son cerradas por la propia iniciativa de la comunidad educativa, puesto que el gobierno del Frente de Todos (coincidiendo con la oposición de Juntos) han decretado la “presencialidad total” a como de lugar, o sea a costa de la salud de estudiantes y docentes. En esta lucha se destacan la ES37 y la EET3, ambas de Solano, donde la comunidad educativa realizó ollas populares, tomas de la escuela y movilizaciones para denunciar la situación.
El gobierno municipal se encuentra muy cuestionado luego de las múltiples denuncias que han tomado carácter público en las últimas semanas. Sin embargo, la situación de las escuelas es paupérrima desde hace décadas. Los diferentes gobiernos municipales se han encargado de destruir la escuela pública mediante su vaciamiento en favor de la privatización. Por eso no sorprende que las mismas escuelas que reclamaban a Martiniano Molina, hoy sean las que le reclamen al gobierno de Mayra Mendoza.
La lucha educativa ocupa el centro de la escena en la situación del distrito, la movilización al Consejo Escolar debe enmarcarse como una primera acción de unidad de la comunidad distrital. Abrámonos paso mediante una deliberación común, que permita fortalecer todas las acciones de lucha hasta conquistar las obras comprometidas. Los trabajadores de la educación, los estudiantes y las familias deben ser quienes supervisen el cumplimiento de las mismas. Ante la catástrofe de quienes nos gobiernan, organicemos la defensa de la salud, la vida y la educación en manos de los trabajadores».
