
Sebastián Raspa, a estas horas ex titular de la Secretaría de Hábitat del municipio, fue denunciado por un medio digital la semana pasada, junto a Martín Bordalejo, que ya había renunciado a su cargo en el municipio, como participantes de un ilícito con los fondos destinados a cooperativas. Ambos están como titulares de cuentas off shore radicadas en Miami, según ese sitio. Este CIQ publicó las repercusiones del caso, que implicó que no sólo renuncie Raspa sino, además, que el municipio inicie una demanda contra el medio por calumnias.
No es la primera vez que sucede eso en el distrito. En estos días la Cámara de Casación confirmó el procesamiento de ex funcionarios de la administración del ex intendente Francisco Gutiérrez, denunciados por la abogada y diputada de la Coalición Cívica Mónica Frade.
Se reiteraría la maniobra:
Lo llamativo, además, es que se estaría repitiendo la historia de Raspa en su doble acción como empleado de la comuna y titular de una cooperativa que presta servicios en ella, cuando eso es incompatible. Es así como durante la gestión de Barba Gutiérrez, Raspa presidía la cooperativa Barrio Unido Limitada, que prestaba servicios a la comuna, además de ser empleado municipal, funciones incompatibles porque es el beneficiario quien se asigna las partidas que, según crónicas de la época, eran fondos muy abultados. La situación trascendió al distrito y llegó a la capital provincial desde la revista La Tecla de marzo de 2012:
«Una de las cuestiones que plantea el expediente 4.095.0/09 del Tribunal, al que se tuvo acceso, es la incompatibilidad de algunos empleados municipales quedando de manifiesto que estos desempeñaban una doble funcionalidad entre el municipio y cargos en las cooperativas.
Así, observaron que, del pago en concepto de haberes, resultaron beneficiarios algunos municipales que, de forma paralela, son autoridades o integrantes de las Cooperativas de Trabajo en Quilmes. Una de ellas fue Barrio Unido Limitada, cuyo presidente, Sebastián Raspa, formaba parte de la planta permanente del municipio. Sumado a la falta de explicaciones por parte de la Comuna por la doble función de Raspa, el informe remarca que las remuneraciones percibidas por él, en el ejercicio 2009, ascendieron a $ 45.704,50″.
