
El último informe del Monitor Temprano de Actividad Económica del Centro de Economía Política Argentina (CEPA), correspondiente a junio, presenta un panorama desolador para la economía argentina. Los datos revelan una importante caída en varios indicadores claves, comparado con 2023, lo cual plantea serias preocupaciones sobre la dirección económica del país.
Desplome en el sector automotor
Uno de los aspectos más alarmantes del informe es la profunda contracción en el sector automotor. El patentamiento de autos y motos ha disminuido en un 25,5% y un 3,7%. Más impactante aún es la producción de autos, que ha caído un 40,2%. Estos números reflejan una menor demanda interna, y una desaceleración en la capacidad de producción que pone en jaque al sector.
Construcción y consumo en picada
Los despachos de cemento, un indicador crucial del sector de la construcción, han disminuido un 32,8% señalando un derrumbe en uno de los sectores más importantes para el crecimiento de un país. Este sector es vital para la generación de empleo y para la economía en general, por lo que su contracción tiene repercusiones directas en el bienestar económico de muchas familias.
Por otro lado, la recaudación del IVA de la Dirección General Impositiva (DGI) cayó un 13,1%, reflejando una contracción en el consumo interno. Este impuesto es uno de los principales barómetros de la actividad económica, y su caída sugiere que los consumidores están gastando menos, esta es una consecuencia directa de la inflación y la pérdida de poder adquisitivo.
Recaudación fiscal en crisis
La recaudación de contribuciones patronales ha bajado un 10,7%, lo que puede indicar una reducción en el empleo formal o en las remuneraciones de los trabajadores. La seguridad social, que depende en gran medida de estas contribuciones, está viendo un desplome nuevamente, lo cual es preocupante para el financiamiento de las jubilaciones y otros beneficios sociales.
Recaudación de junio
A pesar del desalentador panorama, hubo un leve rebote en el impuesto al cheque, con un aumento del 1,3%. Sin embargo, este incremento es insuficiente para compensar las caídas en otros impuestos fundamentales. La recaudación total de junio mostró una caída interanual del 14,2%, impulsada por el desplome en el IVA (-21,1%) y Ganancias (-17,3%).
La única nota positiva fue el aumento significativo en el impuesto PAIS, con un incremento del 279,6%, influenciado por el cobro al BOPREAL serie 3. Este repunte, sin embargo, no logra contrarrestar las caídas en los derechos de importación y exportación, lo que indica una disminución en la actividad comercial internacional.
Los datos del Monitor Temprano de Actividad Económica del CEPA son un llamado de atención urgente para el gobierno de Javier Milei. Es imperativo que se implementen medidas eficaces para reactivar la economía, fomentar el consumo y la producción, y restaurar la confianza de los inversores y consumidores. Sin un cambio de rumbo, la economía argentina podría enfrentar desafíos aún mayores en el futuro inmediato.

Muy buen informe, muy completo. ¡Buen trabajo!