
Quilmes perdió 3 a 1 porque, como en todo el campeonato, no supo defender. Le hicieron tres goles muy evitables y, además, no ligó en ofensiva, donde metió dos pelotas en los palos. Ya se pasa de intrascendente a preocupante.
El fútbol es un deporte apasionante porque tiene reglas muy sencillas de comprender y porque sus resultados, por lo general, son de baja cuantía. Eso permite que, con poco, se cambie la suerte. Eso le pasó a Quilmes en cancha de All Boys. Construyó durante todo el segundo tiempo una igualdad que le costó errores. Con muy pocos aciertos y con el disimulo de sus horrores ofensivos. Pero perdió otra vez por no saber defender. Parece que está en su naturaleza.
Era lógico, All Boys iba a empezar el partido con el pie pesado en el acelerador. Con una cuota de pases precisos en alta velocidad, el elenco local apuró con un tiro de Onetto desde afuera del área que Glellel despejó con los puños. A los 12 minutos, Rey Hilfer se equivocó en marcar penal para los locales. Erquiaga fue con pierna peligrosa pero no impactó en el futbolista rival. Por fortuna, Nicolás Barrientos lo estrelló en el palo.
Pareció que el penal marrado enfrió a All Boys y envalentonó a Quilmes, que atacó por derecha. La tuvo dos veces
Federico González en la misma jugada, con un remate que tapó el golero Desábato; del rebote, el 7 disparó y la
pelota se fue al lado del palo. Luego, probó Pavone cruzado y tapó el 1 porteño otra vez. El Cervecero no hacía
un buen partido, pero estaba lejos de Glellel.
All Boys probó con un cabezazo de Brandán que tapó Glellel y luego abrió el marcador. Un centro bajo de Nicolás
Barrientos fue primereado por Brandán y la pelota entró mansa por el segundo palo. El 0-1 volvió a poner al dueño de casa como protagonista mientras Quilmes se mostró perdido al punto de que Pavone pegó una patada fuerte y luego protestó. Por aquello vio el cartón amarillo.
Sobre el final, All Boys tuvo una más: un tiro de Bianchi (que le ganó la marca a Cortave). La más clara, luego del gol, fue de Quilmes: centro por derecha de Bonetto que cabeceó Muñoz para despejar. Pero la pelota dio en el travesaño, picó en la línea y se fue.

En tres minutos rompió lo que construyó
En el complemento, Coyette mandó a la cancha a Barrios y armó línea de cuatro: Rafael, Lamberti, Cortave y Erquiaga. Ortega pasó a jugar al medio, Bonetto más arriba y, por izquierda, Batista se soltó y metió un par de corridas interesantes.
A los 11 minutos, Pavone se desmarcó y vio mal ubicado a Desábato. Pero el remate del tanque, cruzado y bien esquinado, dio en el palo. La pelota rodó cerca de la línea, cruzó el área y se fue lejos de la zona de riesgo. Con algunas corridas de Batista por izquierda y con más ímpetu que fútbol, Quilmes se acercó a Desábato pero sin crear ninguna oportunidad concreta de gol.
All Boys le cedió el protagonismo y se paró de contragolpe para intentar estirar la ventaja. Pero ninguna de las dos cosas le dio resultados a ninguno de los dos. Es que con un poco de buen juego le hubiese alcanzado a Quilmes para arribar al empate parcial un poco más temprano. Pero no le pegó al arco.
A los 36 minutos, un centro de Colman fue bajado por Pavone. Empató Cortave con un tiro en el área grande, tras un rebote en su humanidad. Al toque, Coyette mandó a la cancha a Santiago López García para rescatar el punto. Pero un foul por izquierda a los 41 minutos derivó en un tiro libre. Mandó el centro Sánchez y cabeceó Oneto (solo, sin marca, a pocos metros de la línea de meta) para sorpresa de Glellel. Tres minutos más tarde, nadie de Quilmes se dio cuenta de que tenía que sacar la pelota del área y Comachi, tras una serie de rebotes, puso el 3 a 1 definitivo.
Otro fiasco cervecero. Si bien construyó el empate, la calidad con la que defendió en los últimos diez minutos dilapidó
cualquier atisbo de recuperación, edificado de manera precaria en los minutos previos. Con errores tan infantiles, es imposible planear cualquier tipo de trabajo a mediano plazo. Como ante San Telmo y tantas otras tardes en el torneo, yerros muy fáciles de evitar (marcar o no despejar para el medio, por ejemplo) posibilitaron otra caída.

