
El espacio INCAA recaló en el teatro municipal, donde es posible ver cine de calidad, gratuito, y en una sala bien equipada, con buen sonido y clima.
La proyección empieza puntual, aunque haya tres espectadores. ¿Con qué necesidad? ¿Qué cuesta esperar cinco o diez minutos? Sobre todo porque los espectadores se triplicaron con la película recién comenzada. Para aumentar la convocatoria no vendría mal una pegatina de afiches o una volanteada en el vecindario de Mitre al 700; incluso agregarle «Cine» al nombre Teatro.
Así empezó en Quilmes este fin de semana, con proyecciones simultáneas en varios municipios, el Festival de Cine MAR 36, desde Mar del Plata. Este domingo se vio El desarmadero, dirigida por Eduardo Pinto, que con Luciano Cáceres y Pablo Pinto conforman la productora Eusebia En La Higuera. Como parte de su proyección internacional, el film está subtitulado en inglés.
Una película de género
Si bien el protagonista excluyente es Cáceres, el afiche no tiene su imagen sino la de un protagonista que aparece tres veces en el film, aunque al final tiene una participación definitoria. ¿Qué llevó a la productora a no explotar mejor la imagen del gran actor?
Cáceres se pone en la piel de un hombre que sale de un psiquiátrico, aunque también actúa muy bien el papel de compadrito cuando saca pecho y levanta la cabeza para enfrentar a quien lo amenaza, parece otro pibe pendenciero.
Planteada como género de terror, tiene una temática psicosocial interesante y clara aún para un espectador no especialista.
Los efectos sonoros y visuales impactan, producen el sobresalto que pide el género para plantear un tema doloroso como es la enfermedad psiquiátrica, que tantos prejuicios trae todavía.
La temática lleva a pensar quiénes son los locos, quiénes los enfermos, los muertos en vida… los que aparecen en obviedad, o los que los aíslan, medican, discriminan, juzgan o aconsejan.
En esas cuestiones se fue abandonando la sala. Afuera hacía un calor de locos …
“El Desarmadero es una película de terror pero también un drama, una tragedia. El Desarmadero se pega al cine de terror que mire en los 80, Carpenter, Cronenberg, un cine de terror con una mirada social; en El Desarmadero se expone quienes son los vivos y quienes son los muertos para el sistema».
Eduardo Pinto, director


Hola, el horario de inicio de los espectáculos corresponde que sea puntual como en cualquier cine o teatro. No es cuando a la gente llega. Y así se acostumbraran a ser puntuales.
Respecto a la difusión es nula. No hay afiches en todos los barrios del partido siendo que la sala la solventamos TODOS CON NUESTROS IMPUESTOS. Un gobierno que se precia de ser para todos y todas no cumple con esa premisa.
Bueno