¡FELIZ ANIVERSARIO, BERNAL!

En las páginas donde se congregan bernalenses que comentan su origen y acontecimientos varios de Bernal, recuerdan que hoy, el día de su patrona, la Virgen de la Guardia, la ciudad cumple 62 años. Se eligió la fecha religiosa, quizá porque en ese ámbito estaban unos de sus pioneros, los curas Salesianos de Don Bosco, aunque algunos historiadores mencionan otras fechas de nacimiento.

El periodista Néstor «Tony» Pienso, desde su grupo Bernal, vivo o quiero conocerlo, publica:

«¡Feliz día, Bernal!!!

Cada día trabajamos para homenajear a tus figuras, monumentos, artistas, comercios, todos los días es tu día!!
Pero el 29 de agosto es el día de Bernal, instituido por el Concejo Deliberante en 2006.
Se celebra conmemorando el aniversario de la declaración de ésta como ciudad, en julio de 1960. La Ordenanza Municipal 10448 así lo declara.

La pregunta es por qué se toma esta fecha, y no otras, como 1850/1860, en que Pedro Bernal subdivide una parte del campo en chacras, zonas donde viven varias familias, algunas transitorias. Ellas fueron Molina Salas, Ayersa, Tasso, Bagley, Tassano. Es por eso que dicho año se toma como la fecha de su fundación».

#bernalvivooquieroconocerlo
Biblioteca Mariano Moreno, cumple años también en agosto.

Las fiestas patronales de 1922

El historiador bernalense Alejandro Gibaut recuerda las fiestas patronales en Bernal, su historia y su gente:

Luego de dos años de obligada suspensión por la pandemia, vuelven las tradicionales Fiestas Patronales de Nuestra Señora de la Guardia, una fiesta que une a todo Bernal. Las mismas se celebran desde fines del siglo XIX, aunque por motivos lógicos en un principio se lo hacía en febrero (día de la Virgen de la Candelaria) porque era en verano cuando la zona, aún de quintas, tenía mayor movimiento; cuando Bernal empezó a parecerse cada vez más a un pueblo, las celebraciones se trasladaron a la fecha correcta del 29 de agosto, fecha que que en 2006 fue declarada “Día de Bernal”, por inexistencia de una certera de fundación de la ciudad. Pero agosto es pleno invierno y el clima complicó el desarrollo de los festejos en varias ocasiones; las fiestas de patronales de 1922 fueron una de ellas.

Recién a partir de 1920 los festejos incorporaron celebraciones populares a las litúrgicas que se repetían año a año: carreras de caballos, torneos deportivos y quema de fuegos artificiales eran las generales, además de la procesión de la figura de la Virgen por las calles de Bernal, que también fue realizada por primera vez ese año. El calendario de festejos de hace un siglo, que traían la importante novedad de la compra de las campanas para la iglesia parroquial, comenzó con un Solemne Novenario a la Virgen todos los días entre el 20 y el 28 de agosto. El domingo 27 por la tarde el cuadro teatral de los alumnos internos del colegio ofreció los bocetos “Un ángel salesiano”, sobre la vida de Domingo Savio (cuya estatua había sido inaugurada pocos meses antes en el patio del colegio), y “El juego del esconder”, sobre la infancia de Jesús. El coro de los niños externos cantó la “Murga Infantil” y el dúo “El ángel de la Orfandad”, todo lo cual fue muy festejado y aplaudido como así también el sermón que el cura párroco Luis Correa Llano L (quien reemplazaba a Nicolas Esandi, de viaje por Italia) dedicó a las asociaciones parroquiales, verdadero corazón de la obra salesiana.

El Círculo Católico Obreros de Bernal, primera institución civil que tuvo el pueblo, realizó el lunes 28 su tradicional reparto de víveres, en el cual más de 200 personas pasaron por el colegio salesiano a retirar sus raciones de pan, carne, verdura, fideos y arroz para 6 ú 8 personas cada una; la Municipalidad y todo el pueblo había colaborado en la colecta para que se llevara a cabo, habiéndose recaudado más de mil cien pesos de la época.

Y llegamos así al martes 29, Día de Nuestra Señora de la Guardia, el que fue recibido con una salva de bombas y dianas ejecutadas por la banda de música del colegio salesiano. Previo a la misa cantada de las 9.30 horas hubo una misa de Comunión donde muchas mujeres y jóvenes se acercaron a recibirla y oír el sermón del padre Correa Llano. La misa cantada fue oficiada por el padre Luis Pedemonte, hijo dilecto de Bernal y en ese momento Inspector Salesiano en la Patagonia, quien lo hizo con sublime maestría según las crónicas. Luego del almuerzo ofrecido por el párroco a los miembros de las agrupaciones parroquiales en el comedor del colegio, tuvo lugar la procesión, que fue restringida debido al mal tiempo que lamentablemente comenzaba a hacer de las suyas. La Virgen fue llevada hasta el frente del templo parroquial (en ese momento ubicado aún en Belgrano y Don Bosco, lo que hoy es el teatro), donde se congregó la multitud para oír a las bandas del Regimiento7 de Infanteria y del colegio mientras el padre Correa Llano impartía la bendición. «Una vez dentro del templo el padre dirigió a la muchedumbre una entusiasta arenga llena de piedad, de fe y saludables consejos, según cuenta el semanario parroquial La Unión«.

La jornada terminó con los corredores del colegio repletos oyendo a las dos bandas musicales interpretar diversos números musicales, pero no pudo coronarse con los fuegos artificiales por la noche debido a la lluvia, como así también in suspendidos definitivamente todas las fiestas deportivas del miércoles 30 que, organizadas por el Centro de Ex Alumnos, incluían carreras de velocidad de 100 y 1200 metros, carreras de 200 metros con obstáculos, salto en alto y en largo y un partido entre los equipos del Centro y del club Competidor. El mal tiempo fue una complicación para unas fiestas patronales que cambiarían a partir del año siguiente, año en que por primera vez llegarían de la Boca los peregrinos genoveses…».


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