Por Pedro Navarro
Las elecciones pasaron hace casi tres meses. Desde entonces los máximos referentes de Juntos en Quilmes no se han sentado a una mesa ni para analizar porqué perdieron cuándo habían ganado las PASO y mucho menos para definir cuál será la política para «volver a ganar en el 2023». Tampoco está definido cuál será el rol o la decisión que frente al oficialismo tomará el bloque de concejales que si bien en los papeles tiene once, son diez porque hay una (Raquel Coldani), que ya demostró que está más del lado del oficialismo que de la oposición.
El resultado triunfante que Juntos logró en las PASO originó una postura demasiado triunfante. Nadie esperaba la reacción del oficialismo comandado por «su capitana Mayra» de salir a la cancha en busca de los votos. El Frente terminó ganando la general. El triunfo no fue holgado pero ganó.
Diversas opiniones
En Juntos hay diversas opiniones sobre «la derrota». Para la mayoría era necesario reunirse, armar la mesa de distrito, analizar el resultado y definir el camino con vistas al 2023.
La mayoría también considera que «la responsabilidad mayor» la tiene el PRO, cuyo máximo referente es el ahora diputado provincial Martiniano Molina.
El ex intendente y su pequeño entorno tuvieron a su cargo el manejo de la campaña y de los fondos. Son muchos los comentarios críticos sobre el manejo de ambas cosas.
También hay sospechas de que algún sector del radicalismo «jugó para atrás o no trabajó como debía para la general». Se sabe que hubo muchos errores de fiscalización.
La mesa no está servida
A pocas semanas de la elección, hubo referentes que propusieron la formación de una mesa local, pero por diversos motivos eso no se logró. También se le atribuye al PRO y al legislador provincial la responsabilidad de «patear para adelante la reunión y la conformación de la mesa».
Se espera que durante febrero pueda haber una reunión de los máximos referentes y que se haga «la catarsis necesaria» y definir cuál va a ser la estrategia política para intentar recuperar el distrito en 2023.
Hay quienes consideran que «debe mantenerse una política opositora light, como hubo durante los dos últimos años y otros quienes opinan que debe haber una postura más crítica».
El oficialismo presiona
Mientras la oposición no se define, el oficialismo, agrandado con el triunfo de noviembre, cuenta con la mayoría necesaria en el Concejo Deliberante para imponer todos su proyectos y deseos. Cuenta con 13 concejales (quórum y mayoría), más una aliada, Coldani, quien «logró mantener los nombramientos con el compromiso a apoyar al oficialismo en los temas más importantes», aseguran dentro del bloque de Juntos.
Coldani era hasta hace un año la esposa del padre de Martiniano, Jorge Molina. Por su relación con «los Molina», fue electa concejal en 2015 y reelecta en 2019. Luego de la separación, armó su bloque propio, se mantiene dentro de Juntos pero es funcional al oficialismo.

El bloque de Juntos
El bloque está integrado por: Ignacio Chiodo (presidente; PRO), Guillermo Galetto (PRO), Eli Virgilio (PRO), Patricia Capparelli (PRO) Juan Bernasconi (Partido del Diálogo), José María Salustio (se alejó del PRO y volvió a la UCR), Walter Coco Fernández (Coalición Cívica), Patricia Ballesteros (Hacemos), Fernando Pérez (UCR) y Eyleen Viglianco.
