Por el Licenciado Sebastián García (*)
No digo que el gobierno liberal de Mauricio Macri haya desarrollado la destructiva bomba atómica, aunque como Nación tenemos las capacidades científicas para desarrollarla hace décadas, pero por Tratados Internacionales (Tratado de Tlatelolco, 1967) asumidos, esta región del mundo fue declarada Zona Libre de Armas Nucleares (ZLAN).
La “bomba atómica” es el préstamo de 57 mil millones de dólares que el gobierno de Macri tomó del FMI, el préstamo más grande de la historia del FMI, otorgado a un país miembro.
Fue un préstamo político que se otorgó para respaldar la relección de Macri; una decisión geopolítica que tomó EEUU para que la Argentina no salga de su “patio trasero”.
El FMI también es cómplice, ya que por el nivel de cuota que aporta la Argentina como país miembro solo le correspondería muchísimo menos (18.000 mil millones de dólares) pero Christine Lagarde (Jefa del FMI en ese momento y ahora presidente del BCE) por orden de Donald Trump (presidente de EEUU) hicieron la vista gorda, salteando las normas crediticias básicas del organismo (estatuto, reglamentos internos, etc.) y le otorgaron la extraordinaria suma de 57 mil millones de dólares al gobierno de Macri, en tiempo record, para facilitar la fuga y la salida de fondos especulativos de la económica Argentina.
El pueblo argentino tiene que tener en claro que la responsabilidad plena de esta situación es del gobierno de Macri y del Fondo Monetario Internacional. Hoy, el gobierno peronista de Alberto Fernández trabaja en desactivar esa “bomba atómica” que nos dejó de regalito Macri.
“Bomba atómica” por su monumental magnitud que representa el préstamo para la argentina. Si estallara, las consecuencias socio-económicas serían devastadoras para nuestro pueblo.
Tampoco queremos un acuerdo que atente contra los trabajadores y trabajadoras, contra los jubilados y jubiladas, contra lxs estudiantes universitarixs, contra los científicos y científicas, contra las pequeñas y medianas industrias y comercios.
Eso no es un acuerdo viable. No podemos pagar esa montaña inmensa de deuda contraída por Macri, a costa del hambre del pueblo. Confiamos en nuestro presidente Fernández, en nuestros senadores y senadoras, y en nuestros diputados y diputadas del Frente de Todos en defender los intereses del pueblo y de la patria.
(*) Referente de La Corriente Nacional de la Militancia – Quilmes – Subsecretario de Obras e Infraestructura municipal

Que caraduras que son!!! Hablan los que se robaron dos PBI durante su gobierno, que son los verdaderos generadores de la deuda. Hace 70 años vienen robando descaradamente. El peronismo populista es el espacio político que más años gobernó el país, seguido por los militares (buehhh Peron era militar). Cuando termine este gobierno en 2023 (esperemos que llegue) tendremos que desarticular la verdadera bomba atómica que van a dejar. La verdad me tienen los huevos al plato con el gobierno de Macri. Parece que ellos nunca hicieron cagadas y nunca se equivocaron. Estoy seguro que la derrota en 2023 será de tal magnitud, que no sé si llegan a ganar las minorías legislativas en todos los ámbitos.
Bueno Roberto… quien escribe es lo que cuenta… un militante de Scioli devenido a Camporista… un licenciado en Comercio Internacional que ante la derrota de 2015 fue Director de Obras Públicas en San Vicente sin saber lo que era un caño de desagüe… Hoy Subsecretario de Obras é infraestructura de Quilmes…
¡Como no va a repetir el relato si cobra por eso!
Un muchacho que desde la UNQui viene cobrando en el lugar que le designen, pero de lo que estudió no hace nada…
Otro ñoqui con título…
Siempre me pareció un cuadro político muy interesante para mantener algún debate.
Lo hacíamos cuando venía a Raíces Ancestrales, el programa que teníamos con Carlos Domínguez en Radio FAN.