
El día del niño se vistió de nostalgia en Quilmes con el evento organizado por la Línea 85. Entre risas y aplausos, los más pequeños y sus familias recorrieron las calles del recuerdo, admirando colectivos antiguos que parecen haber detenido el tiempo. En un rincón especial, el pasado y el presente se dieron la mano, mientras payasos y murgas alegraban la tarde.
Este evento no solo fue una fiesta para los niños, sino también un homenaje a las memorias compartidas de quienes vivieron las épocas doradas del transporte público. La exhibición contó con la colaboración del Museo del Colectivo, Omnibus y Trolebús, cuyas unidades históricas revivieron el encanto de décadas pasadas.
La jornada tuvo un componente educativo, con una charla sobre autismo a cargo de la Asociación Civil Familias TEA, que llevó un mensaje de inclusión y concientización.
El evento fue una oportunidad única para viajar en el tiempo, recordando los días en que los colectivos antiguos eran parte de la vida cotidiana, y para compartir ese legado con las nuevas generaciones en una tarde repleta de emociones.
