Los resultados que arrojaron las elecciones del 13 de agosto abren la posibilidad cierta de que un declarado admirador de Margaret Thatcher sea el futuro presidente del país. Se trataría de una desgracia histórica para quienes reivindicamos la gesta de Malvinas.
En efecto, en declaraciones periodísticas, el candidato Javier Milei elogió hace algunos meses a la ‘dama de hierro’ afirmando que ‘cuando tuvo que ir a la guerra, fue y la ganó’. Omitió decir que fue ella la que ordenó el hundimiento criminal del Crucero Belgrano provocando la muerte de 323 compatriotas, a la vez que se opuso pertinaz a cualquier salida negociada durante el conflicto, a sabiendas de que contaba con el total apoyo de una de las entonces superpotencias hegemónicas. Como si se tratara de una burla macabra dirigida a quienes combatimos en las islas, esas declaraciones escandalosas las pronunció el mismo año en el que se celebraban los 40 años de la guerra.
En su declaración fundacional nuestro espacio planteó con claridad su compromiso con la causa soberana en sus más diversas manifestaciones (territorial, cultural, diplomática, económica, etc). Pusimos énfasis en la Disposición Transitoria Primera de la Constitución Nacional que postula la soberanía imprescriptible sobre las Islas Malvinas, Georgias del Sur y Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes. Sin apartarnos ni un centímetro de ese mandato constitucional, hoy afirmamos que existe una contradicción insalvable entre la reivindicación de la causa Malvinas y el apoyo a candidatos que expresan sin tapujos su subordinación -y hasta admiración- por nuestros enemigos del ’82. Nos separa de ellos una distancia no solo política o ideológica sino moral. Consideramos que constituye una afrenta a la memoria de nuestros camaradas caídos bajo el fuego del agresor colonial.
En otros pronunciamientos sobre el tema, el candidato libertario dice que debe respetarse ‘la voluntad de las personas que viven en las islas’, en alusión a la población implantada a la que el usurpador le concedió ciudadanía británica hace cuatro décadas. Impulsa, asimismo, medidas que golpean el corazón de la Argentina como nación independiente. De eso se trata, ni más ni menos, la idea de reemplazar la moneda nacional por el dólar y convertir a la Reserva Federal en el Banco Central de facto del país. Aunque no es nuestro propósito desenvolver críticas a cuestiones de tipo político-programático, entendemos que no podemos pasar por alto declaraciones intolerables como el elogio a nuestra enemiga del ’82 en boca de quien pretende asumir la digna condición de Primer Magistrado. Es un límite que consideramos infranqueable y una ofensa a nuestra identidad de VG.
Hemos expresado varias veces que no era objetivo de La Malvinidad intervenir en las disputas políticas domésticas. Pero en este caso se trata de un tema que trasciende la coyuntura, imposible de soslayar. Nos resuena en la memoria la frase inmortal del General San Martín, tantas veces repetida, ‘Cuando la Patria está en peligro todo está permitido, excepto no defenderla’.
Grupo La Malvinidad, integrado por los Combatientes en Malvinas:
Jorge Andrés Fernández, DNI 14.493.184 – Soldado Clase ’62 RI Mecanizada 6
José Francisco Zelaya, DNI 16.176.322 – Soldado Clase ’62 Batallón Antiaéreo (BIAA) Infantería de Marina
Fernando Pablo Cangiano, DNI 14.189.366 – Soldado Clase ’60 Esc Expl Cab Blindada N° 10
Héctor Domingo Tessey, DNI 11.303.574 – Tte 1° Jefe Batería de Tiro C/Grupo de Artillería 3
Miguel Angel Trinidad, DNI 16.557.532 – Soldado Clase ’62 RI Mec 3
Rubén Pablos, DNI 16.044.545 – Soldado Clase ’62 RI Mec 7
César González Trejo, DNI 14.886.219 – Soldado Clase ’62 RI Mec 3
Personajes de está índole no le hacen bien a los jóvenes del futuro de nuestra patria, no deben olvidar jamás que la guerra de Malvinas fuimos todos argentinos… nuestros abuelos, hermanos, madres y padres… de diferentes clases sociales… NUNCA MÁS!!! Estos personajes en el poder… Jamás deberíamos tenerlos en cuenta, son peligrosos para nuestra sociedad.
que panorama sombrio y demoledor!