
Un drama familiar que se desarrolló en la vía pública este martes, a las 23.30, en Garibaldi entre Moreno y San Martín. Aunque parezca un tema privado, había una menor que sufría en brazos de su madre.
La mujer lloraba a gritos, el padre ebrio trataba de escapar del reclamo de ella, quien enfurecida lo cacheteaba con su hija en brazos, él cayó en medio de la calle. Apareció otro hombre, también joven y ebrio, que parecía conocerlos y trató de calmarlos. Voló un celular y un saco. El padre de la niña trató de evadir la andanada de reproches que iban desde la falta de amor a la cuota alimentaria, el desamparo y el desprecio por no atender las muchas llamadas durante el día. Él se alejó tambaleante, insultando.
Acudieron cuatro miembros de la Prefectura que patrullaban, tres hombres y una mujer tan jóvenes como los del drama. Trataron de contenerlos, hablarles; la mujer exorbitada, corrió tras el padre de la niña, se tiró al piso con la criatura; él tomó a la niña, la dejó en el piso hasta que la uniformada se la entregó a otra joven que también los conocía y le negó que tocase a la niña al otro ebrio que intervino.

Ante una aparente calma, los contrincantes se abrazan. Un miembro de Prefectura se llevó aparte al padre, le habló y éste accedió a acercarse a la mujer con dulces palabras.

El aceptó dialogar (los efectivos regresaron a sus autos, dos se retiraron); la mujer quiere que vuelva a casa con ellas, él se negó. Comenzó una segunda etapa de gritos, insultos, llantos. En medio de la calzada, entre colectivos, se armó otra vez un escenario peligroso para la niña.
Regresaron dos prefectos, que no dejaron de hablarles pero no los tocaron, ni tendieron a levantar la ropa que la mujer insistía en tirar. Mientras, quien escribe y captó las escenas, llamó dos veces a la patrulla local, pero la mujer que atendió decía no escuchar y cortaba. Se recurrió al 911 en apoyo de los efectivos de PNA que a esas alturas daban muestra de impotencia.
No se puede precisar cómo continuó el drama. De pronto cesaron los gritos, quizá en otro escenario se haya logrado una solución para la situación que tuvo a la niña como su máxima afectada.


Seguramente son los TRAPITOS que andan x la zona y la mayoría de las veces andan DROGADOS Y BORRACHOS, es muy Común verlos todo el tiempo con sus mujercitas y sus hijos bebés chiquitos en vez de estar en sus casas .
No sería la primera vez q ocasionan Disturbios