
Este viernes 21, la orquesta Ensamble Bonaerense hizo su debut en un escenario, en el del teatro municipal, organizado por el Programa del Instituto Cultural de la Provincia.
La noche la abrió la Mitre Jazz Band, del Club Mitre en la que con una selección muy amena, se lucieron músicos y voces.

Ensamble asombró en su bautismo escénico con muy buenos arreglos musicales, para un repertorio de ritmos que recorrió la provincia en el pentagrama. Trece músicos en escena ejecutaron bandoneón, cuerdas, percusión y teclado en una amalgama poco común y singular armonía.

Abrieron con Alfonsina y el mar, en voz masculina; Adiós, Nonino (una osadía, sonó muy bien) y Pompeya, un candombe que hizo vibrar al escenario.
Siguió una dulce huella del Tata Cedrón, y Leopoldo Marechal. Se lucieron con La Sixto Violín, de Raúl Carnota y Jorge Marziali, y Alianza Zaragoza, una percusión con gran vitalidad. Continuó con una milonga sureña, De Barro y Madera, de un compositor de Carmen de Patagones, Angel Hechenleitner, fallecido por COVID en 2021, al que recomendaron escuchar.
La Bersuit, recreada en El viento trae una copla, fue el toque rockero. La platea bailó con una de las cumbias que eternizó Gilda y volvió para el final, fue uno de los temas más pedidos de la noche para el infaltable bis.
