
La ciudad tiene un particular espacio de descanso y contemplación desde el 2007.
Es un pulmón de manzana en forma de L, entre las calles Guido y Lavalle, que lleva el nombre de Paseo Aldo Severi, en homenaje al artista nacido en junio de 1928 y que falleció en 2005, que asomó a la vida en el barrio de Quinquela, y asentó en Quilmes su amorosa familia y pródiga profesión de artista plástico y profesor.

La explosión multicolor, y las cálidas figuras redondeadas de sus obras en reproducciones colgadas de los muros, se disfrutan desde bancos donde seguro que algún mate compartido dejó sus huellas.

Un pastito cortado, plantas y algunos árboles invitan a recorrer el breve camino, única expresión angular, que lleva desde un portón a otro.

De noche se cierra para evitar vandalismo, del que ya fue víctima, pero siempre alguien se ocupa de mantenerlo en condiciones.
Es un lugar para tener en cuenta, «ahora que viene el tiempo lindo», frase que muchas veces se emplea para planear actividades que salgan de la rutina.

Coberturas
En mayo, un sitio de internet había posteado que el lugar era de lo peor:


Es hermoso , lo seria más con más árboles y una nueva forma de plaza fuente de agua , estaría genial