PUERTO DE USHUAIA: ENTREGA AL IMPERIO

Foto: Aterrizaje de un avión militar del Pentágono de EE.UU.

El 21 de enero, el Puerto de Ushuaia, en la capital de Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, tuvo un amanecer diferente. Tropas de Fuerzas de Seguridad Federales tomaron posesión del puerto anunciando que a partir de ese momento el gobierno nacional se hacía cargo de todas las acciones operativas y administrativas del lugar. La intervención del Puerto de Ushuaia ha generado un gran revuelo en la región, más preocupación por la continuidad de los puestos de trabajo y la soberanía nacional.

Por Orlando Agüero *

Hace una semana que el Puerto de Ushuaia esta intervenido por fuerzas federales. Hasta ese momento la administración estaba a cargo del Estado Provincial de Tierra del Fuego. La medida se tomó debido a supuestas irregularidades en el manejo de fondos y deficiencias en la infraestructura del puerto. Sin embargo, el gobierno provincial de Tierra del Fuego ha rechazado estas acusaciones y ha anunciado que llevará el caso a la justicia. Pero esta denuncia sobre el supuesto traslado de fondos del puerto hacia la obra social del estado fueguino ofició como excusa para el arribo del gobierno nacional en modo intervencionista.

Este embarcadero es el principal acceso a la Antártida y a las islas de sur de nuestro país, incluidas las Malvinas. Es un punto geopolítico anhelado por el imperio norteamericano por varias razones. Una de ellas es que la zona forma un paso natural entre el Océano Atlántico con el Pacífico, al tiempo que es un paraíso de recursos y bienes naturales que van desde riquezas en clave energética, patrimonio natural en fauna marina y sobre todo un valor decisivo en términos militares. Sin ir más lejos Laura Richardson, la otrora Jefa del Comando Sur, flota de la armada estadounidense destacada para la zona sur de América, hace algo más de un año definió los intereses de los Estados Unidos en la región, explicando que nuestro subcontinente “cumple un rol estratégico para el país del norte ya que la región contiene el 31% del agua dulce del mundo, cerca del 30% de las tierras agrícolas de alto y mediano potencial, produce el 50% de la soja global, el 60% del litio mundial, el 30% del cobre, oro, hierro y otros metales esenciales para la producción de tecnología”.

Al compás de estos intereses, que marcan la ambición económica de los Estados Unidos en la región, danzan las intervenciones militares ya que sin estas sería imposible controlar por completo la zona. Ya en el año 2024 el propio Javier Milei viajó a Tierra del Fuego para promover la instalación de una base militar yanqui en territorio fueguino. Tanto el gobierno provincial como el pueblo de la Tierra del Fuego se lo impidieron. Sin embargo, en esta oportunidad tomó por la fuerza el principal puerto del sur del país en una clara señal de una entrega más de nuestra soberanía nacional al imperio estadounidense, socio de los ingleses que ocupan nuestras Islas Malvinas.

El Secretario General del SUTAP (Sindicato Único de Trabajadores de Administraciones Portuarias) y Secretario Nacional de DDHH de la CTA Autónoma comentó:

El tema es que por más que ellos planteen (el gobierno nacional) si tiene que intervenir la Nación o no nación, el problema siempre es de los trabajadores que están afuera. Por eso ahora están las dos CTA’s y la CGT trabajando en conjunto para ver las posibilidades de movilización y como se está llevando este tema. Nuestra secretaria general de la zona está trabajando en conjunto y unidad con todos los sectores, menos con ese nuevo sindicato que presentó la denuncia y le abrió las puertas a la intervención federal solo por un tema económico.

Adolfo Barja

Sin embargo esto no es así, el tema es mucho más profundo porque está en juego los puestos de trabajo de cientos de trabajadores en forma directa e indirecta que quedan afuera y sobre todo el problema de la entrega de la soberanía nacional a manos extranjeras que anhelan el control territorial sobre esas tierras claves para la geopolítica global”. Adolfo Barja además forma parte de la Mesa Popular Quilmes, pero no solo él ha expresado su preocupación por la situación y denunciado que la intervención es un intento de entregar la soberanía nacional a manos extranjeras. También la medida ha sido repudiada por diversos sectores, incluyendo el Consejo Portuario Argentino y excombatientes de Malvinas.

La ambición del gobierno de Donald Trump, de controlar el Ártico intentando invadir Groenlandia, controlar el Caribe atacando a Venezuela y amenazando a México y Cuba, para solidificar su supremacía sobre el Canal de Panamá y ahora esta intervención del Puerto de Ushuaia por el gobierno de Javier Milei constituye un elemento clave para que pueda cerrar el plan del imperio norteamericano basado en la Doctrina Monroe. Porque si bien es cierto que el gobierno nacional puede intervenir, es por demás sabido que el gobierno libertario hace más por el crecimiento de los Estados Unidos que por la República Argentina. Además es otra derrota más de la soberanía sobre nuestros puertos. Algunos ejemplos: los puertos de la mal llamada Hidrovía están privatizados desde 1991, desde el gobierno neo-liberal de Carlos Menem, que a través de un DNU desreguló la actividad portuaria y el comercio exterior, entregándoles ese pedazo inmenso de soberanía a corporaciones internacionales como Cargill, Dreyfus, Vicentín etc.

Este acontecimiento configura un hecho de suma gravedad. Si tomamos la lectura descripta por Laura Richardson sobre los intereses norteamericanos en nuestra región, tanto por la importancia sobre las utilidades económicas como militares y la preocupación de los trabajadores y las trabajadoras del puerto de Ushuaia como la de Adolfo Barja, sumadas a las del pueblo, no podemos mirar para otro lado. Sin embargo, los medios masivos de comunicación (desde los más oficialistas hasta los más progres y opositores) no están informando sobre el tema. Hay un manto de silencio que está cubriendo lo que sucede en el punto más austral del continente.

La intervención del puerto ha generado un debate sobre la soberanía nacional y el papel del gobierno nacional en la gestión de los recursos estratégicos del país. Mientras tanto, los trabajadores del puerto y la comunidad local esperan respuesta sobre su futuro.

  • Referente del Frente Popular Darío Santillán y de la Mesa Popular Quilmes.

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