
0-1 con Maipú, con dos caras. Un primer tiempo, con planteo de equipo temeroso, y un complemento con dos tiros en los palos donde el Cervecero fue estafado en la última jugada con un gol anulado.
En los primeros 15 minutos, Quilmes estuvo casi sin la pelota. Por el contrario, Deportivo Maipú se sintió cómodo e hizo figura a Milton Alvarez. Primero, con un tiro libre de Eggel que el golero sacó junto al palo y la mandó al corner. El vuelo espectacular lo hizo fotográfico. Luego, una subida del 10 mendocino terminó en centro-tiro al arco que el 1 mandó al corner también.
¿Y Quilmes? Primero con un cabezazo de Anselmo y después con un remate de Lattanzio, a la carrera, emparejó las acciones. En este contexto, se vio la diferencia de criterio: Lattanzio fue amonestado por agarrar de la camiseta y una patada de Imanol González sobre Anselmo, no.
A los 27 minutos, a Elías Brizuela le robaron la bola en salida, la tomó Viguet y envió el centro rasante para que Almirón se tiro y le gane a Gabriel Díaz y Alvarez.
Al toque, para compensar, el referí no cobró un empujón de Alvarez sobre Agorreca.

Segundo tiempo: mejoría de Quilmes y robo la final
De movida, entraron Iván Colman y Mario Sanabria. Allí, el Cervecero se paró 4-3-1-2. Sin embargo, poco varió entre el dominio del balón y las acciones, más allá de que se vio a un Maipú más relajado.
A los 12 minutos, Quilmes sacudió la modorra con un remate de Bonetto que le bajó Anselmo en la medialuna. Fue clarísima y pasó al lado del ángulo superior derecho de Cozzani. Allí cambió el partido.
Quilmes, de a poco, empezó a meter a Maipú en su campo. Sin ser una maravilla, el elenco de Sciacqua tuvo incursiones en el área con claridad extrema. Anselmo tuvo un tiro desde afuera del área y una pifia en la definición que alarmaron a Maipú.

Doce minutos después, fue Anselmo el que se la robó a Agorreca y definió para que Cozzoni envíe al corner. Quilmes empezó a explotar las subidas de Erquiaga y Sanabria, por citar casos. El 9 otra vez medió media vuelta y otra vez la atrapó el golero cruzado. Después de los incidentes por el empujón de Sambueza, Quilmes tuvo el primer palo: un cabezazo de Erquiaga que hizo temblar el arco de Cozzoni. En los últimos minutos, Anselmo tuvo dos: un tiro que se fue a dos metros y un remate al palo que en el rebote no pudo darle bien Sandoval. Este ingresado la tuvo en un centro rasante y se fue desviada.
Sobre el final, Quilmes marcó un gol lícito anulado por offside a instancias del juez de línea. Tras el pitazo final, todo el plantel, enervado, le protestó a Juan Pafundi esas decisiones. Hasta Sciacqua se fue expulsado por las protestas. Ya era tarde. Quilmes regaló un tiempo y lo robaron en el complemento.

