QAC: OTRA DERROTA QUE ATRAE FANTASMAS

Al inicio de cada tiempo, Quilmes pareció entrar dormido. Le costó tanto que le metieron tres goles: dos en la primera parte y uno en el complemento. Eso, sumado a que no vulnereó al rival en la segunda parte, posibilitaron una caída muy evitable.

En la primera media hora a Quilmes le costó todo; especialmente, adaptarse al terreno de juego. Sin que suene a excusa, al equipo de Gastón Coyette le costó jugar en una cancha con medidas más chicas que el Centenario, con un estadio dificultoso (la pelota saltó y picó mucho en los traslados) y ante un rival que se tomó el partido como una final.

En San Telmo, se palpó un clima distinto por la llegada de Fabián Lisa como DT. Mucho entusiasmo y ya antes del cotejo al entrenador lo aplaudieron a rabiar desde la platea y este contestó con pulgar hacia arriba. Es decir, si bien la posición en la tabla de San Telmo indicaba sótano, había expectativas de que pase lo que pasó.

En la primera, Zurbriggen le comió la espalda a Tévez y quedó cara a cara con Roberto Ramírez. El 9 telmista le erró al arco. Contestó con una media vuelta Pavone y atrapó Ardente. A los 13 minutos, una pared entre Graneros y Zurbriggen derivó en Zurita Torrico, quien definió de una y al segundo palo. Un golazo menottista inatajable para Ramírez. El problema fue que la defensa de Quilmes dejó solo al autor del gol, quien le pegó entre Barrios y López García. Al toque, otra de San Telmo con un tiro de Graneros, quien dejó en el camino a Barrios. Por suerte, Cortave llegó para atorar y el futbolista local remató desviado. Quilmes contestó con un tiro de Bonetto a quemarropa que Ardente sacó con una mano al corner.

Antes del arranque, los capitanes y la terna arbitral.

San Telmo amplió cifras cuando Zurbriggen se le escapó a Tévez, quien tiró el achique. El 9 local enfrentó a Roberto Ramírez en la medialuna, casi que lo eludió (el arquero de Quilmes se tiró arriba de la bola) y definió con el arco vacío. El 2 a 0 desorientó más aun a todo Quilmes.

Luego de esa primera hora fatal, de a poco el equipo de Coyette salió de la asfixia que le proponía San Telmo. Abrió la cancha, subió a sus laterales (López García y un Moreno que no hizo un buen cotejo) y empezó a desnudar falencias defensivas del local. Por izquierda, en claro offside, picó Pavone y envió el centro al medio del área para Molina, quien definió de cara a Ardente. El 1-2, logrado con este tanto de videojuego ochentoso, le dio otra cara y ánimo a Quilmes.

El tanto de Mauro Molina

Al toque, un tiro libre de Moreno le picó antes a Ardente y este la sacó al corner. Luego, Molina peleó una pelota en el área y se la quitó a Hertel. El 9 remató, Ardente apenas la tocó, dio en el palo y se fue afuera. Ceballos no cobró el corner. En la siguiente jugada, empató el Cervecero. Por izquierda, Molina la soltó justo para Bonetto, quien encaró y en la media luna le pegó cruzado abajo. El primer tiempo terminó con una igualdad por la que Quilmes trabajó.

Julián Bonetto grita su gol

En el complemento, poco y sin puntería

Quilmes desnudó las falencias defensivas de San Telmo en la primera etapa. Se dio cuenta de que si lo atacaba, lo podía ganar. El problema fue que Fabián Lisa también se dio cuenta y ajustó tuercas en el bloque defensivo local. Así arrancó el segundo tiempo.

Quilmes llegó al área y en un corner Molina la peinó. Barrios estaba para cabecear y se la quitó justo Hertel. Pero otro error defensivo costó un gol. No la despejó Barrios y Medina la alcanzó a dejar viva en el área. Pavone fue a robársela a Pugliese pero este tocó para Graneros. El remate fue contenido por Roberto Ramírez. Pero, del rebote, definió Zurbriggen a quemarropa y 2-3.

Sufre Moreno ante el festejo de los santelmistas

Como si fuera poco, enseguida Zurbriggen tuvo otra y la tapó Roberto Ramírez en dos tiempos. Quilmes quedó groggy con la derrota parcial y se notó en el campo. San Telmo se agrandó y aprovechó ese momento para inquietar.
Para colmo, Moreno se fue expulsado de forma insólita. Ricardo Ramírez le cometió foul, cobrado por Ceballos. Cuando había tiro libre para Quilmes, Moreno se levantó y le pegó una patada al 11 de San Telmo.

Con diez futbolistas y Molina en un pie (de hecho, salió unos minutos para ser atendido por el médico), Quilmes tuvo dos ocasiones. Una peinada de Tévez que sacó un defensor en la línea, un cabezazo de Molina que tapó Ardente y un remate del defensor otra vez que tapó el golero de San Telmo. El local, por su parte, tuvo un tiro de Graneros que Roberto Ramírez tapó en dos tiempos. Y siguió Quilmes: Machado de tiro libre y un cabezazo al segundo palo de Erquiaga, ambos tapados por Ardente.

Todo fue en vano. El partido se perdió por no saber revolearla ni tener puntería para convertirle a un rival pobre.
Quilmes se quedó sin nada cuando pudo tenerlo todo.

Machado, Tévez, Barrios (tapado), Cortave, Lamberti, Colman y Ramírez en el final del cotejo.

La revista de Despos

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