
La derrota de Quilmes fue dura en su excursión por estas tierras debido a dos motivos. Primero, porque quedó relegado al cuarto puesto en una tabla de posiciones en la que estuvo primero y con ventaja de dos unidades durante varias fechas. Segundo, porque el juego del equipo fue tan deficiente que lo marcaron como el principal motivo de la caída en declaraciones posteriores tanto el DT, Darío Franco, como el capitán, Iván Ramírez.

Quilmes empezó parado en la cancha con su habitual postura ofensiva. A los 13 minutos llegó una clarísima jugada de riesgo. Tomás González aprovechó una mala salida de Güemes y remató al ángulo tras robar el balón. El golero José Mendonca voló a mano cambiada y sacó al corner. Pero pronto el equipo azulgrana tomó el dominio de la pelota. A diferencia de Quilmes, Güemes llegó con más gente al área pero con evidentes desórdenes para elaborar jugadas. A los 25 minutos tuvo una ocasión clara el equipo local con un remate desviado de Carruega que se fue a metro y medio del palo derecho de Glellel.
Minutos después, la defensa cervecera se quebró y un remate cruzado dio en el palo izquierdo de Glellel. Por fortuna para Quilmes, Emiliano Griffa tomó la pelota. Definió con el arco vacío pero en posición adelantada. Con un poco de ímpetu, ganas y fibra, el equipo local ya a los 30 minutos de la primera parte se mostraba como el que peleaba el torneo y Quilmes, por su parte, lucía desorientado. Un gran error de Ramírez posibilitó habilitar a todo Güemes con un pase atrás. La tomó Carruega y en dos tiempos remató; Glellel tuvo la difícil de todos los partidos, a mano cruzada la sacó al corner. En la siguiente jugada, Bellegia picó solo mano a mano con Glellel y remató, el arquero cruzó el cuerpo y ganó el duelo. A esta altura, era muchísimo más el conjunto santiagueño que aprovechaba todo retroceso desordenado del fondo del Decano. Del corner, un cabezazo de Juárez fue sacado en la línea por el uruguayo Ferreira. Quilmes, por todo lo hecho por sí mismo y el rival, respiró aliviado con la finalización del primer tiempo.
Complemento: mejoró pero perdió
En el segundo tiempo, Franco realizó un cambio en la defensa. Ingresó Alexis Steimbach por Adín, a quien su físico le dijo “hasta acá llegaste”. A su vez, en el ataque, Lautaro Parisi pasó a jugar al medio y, Fabián Bordagaray, como delantero central. Quilmes ya no fue ese equipo del primer tiempo que miró cómo Güemes le manejó la pelota pero tampoco mejoró mucho. Casi no tuvo situaciones de riesgo a su favor.
Poco a poco, el elenco de Fernández empezó a mostrarse mejor que su rival. Una escapada de Claudio Vega tapó justo desde atrás el uruguayo Ferreira y la mandó al corner. Salvo eso, los primeros 20 minutos se jugaron entre las medialunas. Hasta un tiro libre de Lautaro Bellegia que sacudió la modorra, aunque se fue alto.
La expulsión de Ferreira en el Cervecero fue justa. Un manotazo cuando la pelota estaba ya lejos del area posibilitó un tiro libre muy favorable a Güemes en la medialuna. Ahí llegó el show de Esteban Glellel. Tuvo tres pelotas muy difíciles de tapar. Primero, el tiro libre mencionado fue abajo y esquinado, por debajo de la barrera, adivinó y se tiró muy bien el 1. Luego, una doble tapada. Remate fortísimo a la carrera y el arquero contiene pero deja rebote. Del mismo, Franco Torres le pegó de tijera y Glellel la sacó por encima del travesaño. En una de las últimas, Torres definió de forma exquisita al segundo palo, desde afuera del área, y puso el 1 a 0 para los locales.

El final llegó rápido con un Quilmes que poco se pareció a aquel elenco de las primeras fechas que ganaba con autoridad. Sin embargo, en la excursión a estas tierras deambuló sin estar seguro de los pasos que daba. Güemes, a pesar de las limitaciones que evidenció, siempre fue más; se llevó el triunfo de forma justa. Para Quilmes, con cuatro cotejos sin ganar, llegó el momento de replantearse algunas situaciones referentes a su esquema de juego.
El Cervecero regresará desde Santiago del Estero con una derrota por un tanto. Desde la provincia, el informe en Youtube.