QAC: UN CERO QUE LO CALIFICA

Empezó muy mal, impreciso y dominado por Gimnasia. Con el paso de los minutos, agarró la pelota y fue con más ganas que fútbol. El resultado estuvo acorde con lo producido por ambos. El problema, para Quilmes, es que los empates ya no alcanzan.

Esta vez, el DT de Quilmes, Gastón Coyette, planteó un 4-4-2 para sorpresa de todos. Sin embargo, en los primeros minutos lo que peor funcionó fue el mediocampo, donde costó parar a los mendocinos. Tanto David Drocco como Hernán Lamberti tuvieron demasiado trabajo y se le dificultó porque ni Kevin López ni a Julián Bonetto sienten la marca ni la contención del rival.

En este contexto, fue Gimnasia el que tuvo el primer remate al arco: un tiro rasante de Morales en la entrada del área grande que se fue apenas afuera; la estirada de Glellel estuvo bien. Luego de unos primeros 15 minutos muy confusos, Quilmes de a poco salió del atolladero que le propuso el elenco de Marcogiuseppe. Sin embargo, al equipo le costó horrores crear peligro frente a Giménez.

Quilmes lleva dos partidos sin ganar.

Intentó primero Bonetto con un tiro casi de compromiso que el 1 pituco detuvo sin dramas. Luego, una remate rasante provocó el “uh” de los hinchas que desafiaron al frío. La pelota fue desviada por Giménez, y la dejó viva.Pavone la recuperó pero no le dio un buen final a la jugada. Ese fue el problema de Quilmes en casi todo el partido: la imprecisión. Tanto en los pasos en cada avance así como en las salidas desde el fondo y en la definición, pareció que los futbolistas cerveceros estaban más nerviosos y sin la conexión que precisa este deporte.

Sin embargo, en una jugada por izquierda, Erquiaga envió un centro a la cabeza de Pavone. Este tuvo tiempo de calcular el testazo; le dio como para que entre en el segundo palo. Giménez no llegó y la pelota se fue por centímetros afuera. Con muy poco, Quilmes era más que un Gimnasia que se mostró superior en lo físico y en cuanto a la coordinación de juego, mas no así en llegadas al arco de Esteban Glellel.

Kevin López jugó por izquierda pero se cerró con el paso de los minutos.

En la segunda etapa buscó pero nunca llegó

Sin variantes se inició el segundo tiempo. Quilmes siguió en la misma senda mientras que Gimnasia adelantó sus líneas y ajustó sus tuercas para con el ataque. En un centro, Glellel despejó con los puños y golpeó a Tévez. Entró el médico y se temió lo peor, pero el 6 se recuperó.
Quilmes esta vez no tardó en acercarse al área rival. En una jugada muy buena de Pavone por derecha, la pelota derivó en Bonetto. El de Hugues tiró el centro atrás y por pocos centímetros Molina no pudo conectar. Sin ser un tiro al arco fue una jugada muy clara en la ofensiva.

Sin embargo, con el correr de los minutos, se vieron otra vez las imprecisiones descritas del primer tiempo. Además, Marcogiuseppe armó un equipo más ofensivo con los ingresos de Rivero y Asprea. Pero a nadie nada le dio resultado. Quilmes, por su parte, tardó bastante en hacer los cambios.

En este segundo tiempo se destacó Hernán Lamberti. En no pocas ocasiones logró entre él y la coordinación que le propinó a sus compañeros, interrumpir avances de Gimnasia que permitieron que Glellel tuviera una noche más que tranquila. De hecho, el golero en ocasiones realizó movimientos en la soledad del área para que los 3º grados que hacía en el campo de juego no lo entumezcan.

Con los ingresos de Blanco y Batista, el equipo quedó con una defensa integrada por Barrios, Lamberti, Tévez y Erquiaga. Ortega arriba y a luchar. En un centro del 4, la pelota dio mil rebotes y terminó con una definición de Blanco. La pelota se fue por arriba mientras el delantero y Giménez chocaron y el cotejo estuvo parado dos minutos para la atención de ambos.

Tomás Blanco se lamenta el cabezazo de Cortave que se fue al lado del palo.

Tras largos minutos de intrascendencia, un bochazo que bajó Molina le quedó a Tomás Blanco. El remate del Toro desde afuera del área y de zurda fue la más clara cel cotejo. El balón le picó a Giménez pero el 1 llegó a sacarla al corner. Del tiro de esquina llegó otra. Cortave cabeceó solo y llovido desde el punto penal. La pelota se fue por centímetros al lado del palo.

Cuando Ramírez pitó el final, la decepción fue generalizada. El equipo se fue despedido por algunos silbidos y una gran indiferencia. Sin embargo, fue más que Gimnasia y tuvo las mejores chances. Convirtió al arquero rival en figura. Pero claro que, a esta altura de la temporada no alcanza.

Quizá se le podría achacar en este cotejo al director técnico que los cambios fueron tardíos o alguna que otra medida implementada. Sin embargo, el nivel de los futbolistas es lo que preocupa en este Quilmes. Además de no haber podido desarrollar juego asociado en la mayor parte del campeonato, ante Gimnasia solo tuvo dos remates al arco: uno de Ortega en el primer tiempo y otro de Blanco casi al finalizar el cotejo.

Tévez, Bonetto y Glellel se retiran tras el 0 a 0.

Fotos Natalia Lacorte.

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