
TRISTÁN SUÁREZ – Quilmes igualó con Tristán Suárez 2 a 2 en un cotejo en el que se complicó solo. Por impericia propia no definió en forma correcta las que tuvo, se topó con una gran tarde del arquero rival, Correa, y fue otra vez flojo en defensa.
En la primera parte, Quilmes tomó la iniciativa y fue hasta el área de Tristán Suárez a buscar lo que le servía, el triunfo. En menos de cinco minutos lo tuvo Pavone pero tapó Correa y, del rebote, no cabeceó bien González.
Luego, otra vez Quilmes se chocó con el 1 suarence. Doble remate por izquierda. Primero, González, tras pase de Colman; luego, Erquiaga. En ambas tapó el golero Correa. Clarísima para el Decano. Era un monólogo del equipo de Benítez al que le faltaba el gol. Otra vez Pavone y, tras la gran tapada de Correa, lo tuvo López García. El arquero se rehizo y la mandó al corner.
Quilmes sufría por errores en definición propios. Como cuando, tras un gran robo de Machado, se fue solo González al gol. Cuando enfrentó a Correa, en lugar de rematar, tocó para Colman. En ese instante el 10 de Quilmes se desgarró. Por él debutó Batista.
Tras el aluvión cervecero, Suárez abrió el marcador con la primera que tuvo. Una media vuelta de Arreguin. El 1 a 0 era demasiado premio para el local aunque esto es fútbol y no merecióbol.
Quilmes, por su parte, volvió a sufrir a Correa por un remate del colombiano Machado que el golero lechero sacó al corner. Desde el tiro de esquina, González tiró el manotazo y Messiniti cabeceó en contra. El referí Pablo Giménez anuló el gol por mano y, tras discutir con su juez de línea, convalidó el empate parcial.

En la segunda etapa, Quilmes le cedió el balón a Tristán Suárez. Las llegadas de los locales fueron abortadas por la defensa cervecera en el área grande.
A los 16 minutos recién se sacaron la modorra los de arriba. Primero, con un centro rasante de González que no conectó Machado y, luego, con un remate de López García que se fue alto. A Quilmes le costó elaborar jugadas.
Contestó el Lechero con la siguiente: Messiniti, que se sacó a dos defensores de encima y remató de zurda. Perafán lo atoró justo y mandó el cuero al corner. En la siguiente un cabezazo de Müller dio en el travesaño.
Benítez movió el banco y mandó a la cancha a Acosta, López y Bindella. El ex-Estudiantes se mostró algo inquieto. Sin embargo, en otro horror defensivo cervecero, el ingresado Melillo corrió solo por la derecha y mandó un zapatazo cruzado que venció a Perafán.
Con la derrota parcial, Benítez puso seis hombres en ataque mientras que Llop armó dos líneas de cuatro bien juntas. Con centros cruzados no iba a haber caso. Pero entró Blanco y tuvo revancha: Acosta no dio por perdida una pelota en el sector izquierdo del ataque y envió un centro por lo bajo. El Toro la desvió y empató el cotejo.
Quilmes lo pudo ganar al final con dos jugadas. Primero, con una corrida de Blanco en donde fue derribado por Correa. De ese tiro libre, Acosta remató al ángulo y el 1 de Suárez, la figura del partido, la descolgó.
El empate tuvo gusto a derrota para todos menos para Blanco. Lo único rescatable de la tarde en esta ciudad es que el entrerriano se sacó la mufa. Lo demás es la muestra de un equipo al que le cuesta definir en el arco rival y que sufre de sobremanera los ataques rivales por tibios que sean. El lugar en la tabla así lo demuestra.
