
Quilmes le ganó a Ferro Carril Oeste por 1 a 0 con gol de Federico Anselmo, de penal. De esta forma, se adjudicó la semifinal por el segundo ascenso a la Liga Profesional de Fútbol. Ahora, disputará el último cotejo de la temporada ante Barracas Central, quien también se adjudicó su llave como el Cervecero (empate en el cotejo de ida y triunfo de local).
Luego de un retraso de seis minutos por los fuegos de artificio de la hinchada, el partido empezó con un conjunto cervecero decidido a ir al ataque. La apuesta de Facundo Sava fue la de dos extremos ofensivos (Julián Bonetto y Camilo Machado) y un mediocampista armador como Brandon Obregón. De entrada, tras un centro de Agustín Bindella, Facundo Pons se agachó en el punto penal y cabeceó por encima del golero visitante, Marcelo Miño. La bola dio en el travesaño y, en segunda instancia, el 1 la sacó al corner.
Poco a poco, la intensidad cervecera disminuyó y Ferro empezó a manejar la pelota. Pero, como en el cotejo de ida, todo el peligro de los porteños fue hasta el área grande. A tal punto que sólo una incursión de Ellacópulos fue interceptada en los primeros minutos a pesar de la tenencia de la bola por parte del equipo capitalino.

En la contra, Quilmes llegó al área y le cometieron penal a Facundo Pons por agarrón de camiseta. El árbitro lo vio y dijo «siga, siga». Luego de ello, el partido se jugó casi sin mediocampo. Quilmes, porque tuvo sólo a Calello en la marca y así se le hizo dificultoso tenerla en ese sector. Ferro, por su parte, porque salió rápido de contragolpe, en donde obvió esa parte del terreno de juego. Así, en uno ataque encabezado por Silva (recién ingresado por la lesión de Obregón), Quilmes perdió la pelota y Gallardo se la llevó hasta el área: remató desviado.
En el mismo contexto de juego le iba a quedar una a cada uno. Primero, un tiro libre de Facundo Silva, esquinado, que el golero porteño sacó apenas con el puño. Del rebote, todo Ferro salió y Mosca probó desde tres cuartos de cancha, tuvo un tiro al ángulo que Saracho voló y la sacó al corner.

En la segunda parte, Quilmes salió más decidido a ganarlo y Ferro con ganas de hacer tiempo. Bonetto, que alternó las bandas con Machado, se fue hasta el fondo y sacó un centro que se le colaba al golero de Ferro. Este puso los puños y la tiró al corner. De ese tiro de esquina y posterior despeja de la defensa verde, Rafael Barrios fue al fondo y envió centro rasante. Pavone, bien acomodado, le pegó con el taco y la pelota se fue junto al palo derecho de Miño.
Tras ello, de un tiro de esquina vino una doble chance para el Cervecero: cabezazo de Pier Barrios que tapó el arquero y remate de Silva que se fue alto.
Ferro, por su parte, contestó con un remate envenenado de Gallardo que el golero Saracho sacó al corner, no sin dificultad.
El ingreso de Federico Anselmo dotó al estadio de un clima de optimismo, quizá basado en la estadística: Facundo Pons marcó todos sus goles en los primeros tiempos y Anselmo, salvo uno, cada vez que jugó en el Centenario lo hizo en el arco de Ezpeleta.

Un cabezazo de Pier Barrios fue el preludio de un periodo del cotejo en el que Ferro se asomó con pelota dominada hasta el área grande de Saracho. Allí fue amonestado el cordobés, por ejemplo. Luego de que, por tercera vez, haya que haber atendido al golero de Ferro (se tiró durante largo rato en el primer tiempo también), lo tuvo para la visita Moreyra, pero al rematar se trastabilló y su remate salió mordido y sin problemas para el 1 cervecero.
Quilmes aprovechó para jugar por derecha para Anselmo. El 9 le gana a Miño en la salida y puntea la bola. A la carrera, chocan ambos y Lamolina dio penal. El remate fuerte y abajo de Anselmo le dio el 1 a 0 a Quilmes. Con el resultado a favor y los nervios de los visitantes, el conjunto cervecero se sintió más cómodo. De allí hasta el final se dedicó a alejar la bola del arco de Saracho. De hecho, solo un remate de Anselmo tras centro de Bonetto fue la única jugada de riesgo en los arcos.

El final, no sin incidentes por parte de un muy nervioso plantel visitante, llegó y dio el pasaporte a Quilmes a la final por el segundo ascenso, a disputar ante Barracas Central. En el análisis global fue mucho más que Ferro Carril Oeste en los dos partidos, en especial en este último. Tuvo dificultades y, cuando éstas aparecieron, respondió muy bien el golero Saracho. El 1 a 0 dio la felicidad al Cervecero, que intentará volver a la máxima categoría del fútbol argentino luego de cuatro temporadas.


