
Se estaría produciendo un grave daño ambiental dentro del predio que ocupa el Parque Industrial Viejobueno que desde 1998 y por gestión municipal y apoyo de los vecinos, se concesionó a varias empresas para hacer un reducto donde puedan nuclearse y se firmó un convenio que comprometa al consorcio industrial a mantener el lugar en condiciones de seguridad y limpieza para no afectar al barrio, pero parece que no se cumple.
Se trata de 176 hectáreas entre las calles Donato Alvarez, Lynch, Montevideo y Camino General Belgrano de las cuales 57 se convirtieron en dos tosqueras con enormes lagunas, que se produjeron para proveer tosca, o piedra, para las construcciones del parque. Estas cavas, con sus áreas linderas que son una reserva de flora y fauna, fueron declaradas zona protegida en 2008 por Ordenanza municipal en la que está prohibido volcar materiales de deshecho en sus espejos de agua.

Los vecinos nucleados en diversas entidades llevaron la inquietud al entonces gobernador Daniel Scioli, para declararla Reserva Natural.
En estos días se advirtió movimiento de camiones y maquinaria en el predio, que están haciendo vuelco clandestino, y violatorio de la ordenanza. En esas circunstancias, este CIQ consultó a Ricardo Pavón, uno de los vecinos que forma parte de entidades y clubes que advirtieron esas maniobras que, si bien no es la primera vez que suceden, esta parece ser de mayor envergadura por la cantidad de deshechos vaciados. El vecino advierte que harán presentaciones ante autoridades municipales.
Otra activista ambiental de Bernal comentó que al producirse esa tosquera, que puede tener entre 25 y 80 metros de profundidad, se perforó el Acuífero Pampeano, que tiene una base arcillosa inestable y corrientes internas por diferencias de temperatura que pueden ser de alta peligrosidad, por lo que es una zona que debe estar con alambrado y debida señalización, además de estar comprometida la napa con contaminación por los deshechos.

En un principio desde el consorcio se manifestó a los vecinos que la maquinaria que estaba ingresando trabajaría en la traza de calles internas, pero en realidad se le dio prioridad al relleno de las cavas, quizá con vistas a un emprendimiento inmobiliario, y se teme además que se vuelquen ahí los deshechos del gran incendio que afectó hace meses a la fábrica Boris, que todavía están allí formando parvas enormes.
Hay un proyecto presentado a la comuna de utilizar esa zona de reserva para equinoterapia, y para actividades como práctica de canotaje articulando con Secretaría de Deportes nacional. Se espera una decisión con celeridad, ya que el daño ambiental que avanza puede ser irreversible.



Muy buena y valiente nota !!! Nesecitamos este tipo de periodismo !!!
Muchas gracias Vanoli. Los lectores nos impulsan a seguir adelante con estos temas.