En el Departamento Judicial de Quilmes se condenó a cinco varones por una violación grupal que la prensa ha denominado «en manada», aunque no es el único caso de los últimos tiempos en este Departamento.

Los familiares de los condenados reclaman que no hay pruebas de ADN.
Para sostener su reclamo se movilizaron desde Varela a los Tribunales de Quilmes.

En una de las concentraciones, los familiares grabaron estos videos que compartieron con CIQ, reproducidos aquí sólo a modo ilustrativo, sin que ello implique coincidencia con las críticas a las políticas de género, por las que tanto tiempo bregó la sociedad.
Los familiares piden que el fallo sea revisado en la Cámara de Casación. En apoyo de ese pedido marcharán otra vez este martes 8.
Así lo hicieron saber a este CIQ luego de haber acudido a medios varelenses, de donde son todos. Aquí se reproducen las notas de Crónicas Judiciales y de Infosur.
Cuando la justicia busca culpar a perejiles
Los familiares de cinco de los diez condenados por “la violación en manada” de Varela realizaron el 21 de enero una movilización hasta el Tribunal en lo Criminal número 1 para protestar contra las condenas.
Los familiares de E.K, E.M, M.L, L.C y N.F se movilizaron hasta el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Varela para mostrar su disconformidad con las condenas dictadas por los jueces María Florencia Butiérrez, Santiago Zurzolo Suárez y Jorge Moya Panisello en un caso que estremeció al país por su brutalidad.
Estamos ante la presencia de cinco perejiles que no tienen nada que ver con la causa que se les endilga. Los ADN dieron como resultado negativo. En esta causa, el juez Diego Agüero no controló las garantías constitucionales.
La principal víctima es V. M quien ya había sufrido abusos sexuales por parte de su padrastro, apodado “Carlinchi” y que fue condenado en noviembre de 2019 por someterla y embarazarla. La jueza María Florencia Butiérrez lo condenó a 17 años de prisión. La víctima contó a un medio periodístico que tiene pensado dar a su hija en adopción “no quiero que sufra, quiero ayudarla, tal vez a distancia. Aunque sea triste, sé que va a ser lo mejor. No quiero que crezca donde crecí. Me angustia mucho. Ya tiene 4 años”.
El defensor de uno de los condenados, sostuvo:
“Para el juez de Garantías, el ADN negativo de mi cliente no es importante. La víctima nunca lo nombró. Cuando M.L pide declarar, a él le toma declaración la doctora Varela, secretaria del fiscal. Después nos enteramos de que es la esposa del juez de Garantías Diego Agüero”.
Guillermo Baqué
Todos sabemos cómo la pasan los violadores en las unidades carcelarias. Uno tiene que demostrar su propia inocencia, cuando es la justicia quien tiene que demostrar tu culpabilidad.
La mamá de M.L contó:
“Cuando a nosotros nos avisan que tiene que prestar declaración, lo llevamos. El juez dijo que había hecho allanamientos, pero eso es mentira. Los chicos fueron a la Comisaría Primera de Varela. En ese momento se toman los ADN y queda detenido desde el 4 de abril. La Cámara de Apelaciones leyó bien la causa. No había ninguna prueba en contra de los chicos. El juez de Garantías siempre actuó como abogado de la víctima. A nosotros nos escracharon en todos los diarios. Tuvimos que aguantar muchas cosas sabiendo que los chicos son inocentes»
Roxana

Familiares de cinco condenados por una violación grupal en Varela, reclamaron por su libertad
Por Infosur (2 de febrero)

Un grupo de personas se manifestaron frente a los Tribunales Penales de Quilmes. Son familiares de cinco condenados cuyos ADN habían dado negativo en la instrucción de los hechos por violación grupal a una adolescente en Varela.
Reclaman por la libertad. Los acusados son jóvenes, sentenciados a penas de entre 15 y 16 años de prisión en diciembre pasado. Las críticas de los familiares recayeron en el juez Diego Agüero como los magistrados del TOC 1, Florencia Butierrez, Jorge Moya Panisello y Santiago Zurzolo Suárez.
Los diez condenados están detenidos y esto motivo el malestar de al menos familiares de cinco de los sentenciados que consideran que «los ADN negativos son elementos que los desvinulan de los hechos».
Los hechos sucedieron en una finca del Barrio Santa Rosa de Varela cuando Vicky M. en marzo de 2019 fue abusada por un grupo de sujetos lo que motivó la denuncia de la adolescente. Los manifestantes anunciaron que seguirán con las marchas todas las semanas.
En diciembre pasado el Tribunal Oral 1 dispuso penas de entre 15 y 16 años de prisión por el delito de «abuso sexual con acceso carnal agravado por la participación de dos o más personas y por haber sido gravemente ultrajante para la víctima», tal cual había pedido el fiscal en los alegatos del juicio.
