Tras la aprobación del Presupuesto en el Concejo Deliberante -con los votos de ediles de la UCr-, llegaron cuestionamientos desde sectores de la oposición, tanto desde La Libertad Avanza como por un espacio interno del radicalismo que marca diferencias de criterios al momento de distribuir el dinero de los contribuyentes.
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Desde LLA, el secretario nacional de Cultos, Nahuel Sotelo, (con domicilio reciente en Quilmes) posteó sobre este aumento de tasas.
Integran el bloque UCr Daniela Ferreyra (quien lo preside), Marcela Gago y Fernando Pérez (el operador en la última interna que fue grabado cuando llamaba para decir que tenían la «obligación de cometer fraude»).



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Su bloque fue cuestionado por el abogado Jorge Juan Villa (UCR):
«Requiere diálogo, estudio, debate y consulta a los vecinos»
La sanción de la Ordenanza Tributaria con aumento de Tasas que en algunos casos supera el 100%, el cambio de alícuotas y hechos imponibles sumado a la sanción del Presupuesto Municipal de Quilmes con imputación de gastos lejos de la real necesidad de la gente de parte del oficialismo gobernante con los votos de los tres ediles de la UCR y sugestivas ausencias de concejales autodenominados opositores no es más que una nueva muestra que las palabras van por un camino y, los hechos, por otro.
Juan Jorge Villa
La UCR, por historia, trayectoria y experiencia de gobierno, debe entender que con estas herramientas legislativas votadas se marca el rumbo de las políticas del gobierno donde se reflejan las prioridades y las necesidades de la gente, lo que significa plasmar en los hechos la doctrina partidaria y entender el rol en que la sociedad la ha posicionado: ser opositor es resguardar el sufragio emitido en su favor y su correlato en las políticas públicas.
Un municipio donde la inseguridad reina, la recolección de residuos y limpieza es discontinua y escasa, el espacio público es invadido sin límite para permitir el uso particular por sobre la necesidad general, entre otros males, requiere direccionar aquellas normas hacia las reales necesidades, con diálogo, estudio, debate y consulta a los vecinos, de lo contrario, y como sucede, se sancionan normas que sólo interesan a las clases gobernantes.
La UCR debe ser fiel custodia de su rol opositor como de sus raíces que, por más tiempo que transcurra, deben seguir incólumes. La sociedad no sólo necesita “doctrina para que nos entiendan, sino conductas para que nos crean”.
Casa Eduardo Vides, Quilmes