
Quilmes dio vuelta el resultado y se quedó con un triunfo por el que trabajó. Con dos goles de Mariano Pavone y uno de Fernando Evangelista venció 3 a 1 a Mitre.

De entrada, el Cervecero la tuvo difícil. No encontró la pelota y, por los costados, desbordaron fácil a los marcadores. En uno de esos quedos defensivos por izquierda, Santiago Rosales se elevó en el área y le ganó en el salto a Martín Ortega. La bola le venció las manos a Perafán y fue un golpe fuerte para el equipo ese gol de Mitre.

Pero, luego de unos minutos de dudas, entre Colman, Drocco y López García, el equipo fue al frente. Ortega subió un par de veces con peligro también. Entonces, Pavone tuvo dos claras antes de que el árbitro, Nazareno Arasa, le anulara un gol. La pelota le dio en la mano y entró. El delantero declaró que «me rozó en la cintura». Tanto el árbitro como el línea marcaron el tanto. Pero, ante las protestas de Mitre, anularon el gol.
Pavone no se amilanó y, en la última jugada del primer tiempo, empató en una jugada zubeldística. Corner, peinada y adentro.

En el segundo tiempo, Quilmes mostró su mejor cara. No solo en llegadas sino que se animó a jugar a los toques, hilvanó jugadas en donde hubo pases seguidos de a diez.

Allí se hizo presente la jerarquía de Pavone para rematar al ángulo inferior izquierdo de Otarola en una jugada en el área chica.

Fue el golpe letal para Mitre el 2 a 1. Salvo intentos aislados con remates forzados, Perafán y los del fondo no tuvieron trabajo. Se volvieron a destacar Drocco en la recuperación y López García junto a Colman en la ofensiva. En un corner, el frentazo de Evangelista fue el golpe de KO para los santiagueños.

Quilmes se llevó una victoria importante porque dio vuelta el resultado y sirve para ratificar el triunfo ante Ferro. El 3 a 1 es reflejo de lo hecho en el campo de juego.

