
Ayer, el plantel de Quilmes llegó a la provincia de Santiago del Estero más tarde de lo que estaba programado y eso cambió algunos planes de Leandro Benítez.
La aerolínea modificó el horario de vuelo un día antes y eso obligó a dejar de lado la idea de llegar aquí con el tiempo suficiente para hacer el último entrenamiento en la misma ciudad del encuentro.
La modificación si bien fue fortuita n le vino nada mal al plantel ya que ayer un implacable sol hizo superar los 41° de sensación térmica en la ciudad madre y no es para nada el clima bajo el que se disputará el cotejo del día de hoy.
El plantel arribó finalmente al hotel a fines de concentrar a las 18:00.
Hoy, los jugadores tuvieron inicio de jornada 8:30 con el desayuno y posterior charla técnica en una sala de reuniones del hotel. Aguardan la jornada extensa hasta la noche y permitirá disfrutar del máximo ritual santiagueño: la siesta.
El clima y la suerte marcan este viaje, ya que luego del día infernal y una noche con tormenta eléctrica que cesó esta mañana dejaron los huecos necesarios para que todos los integrantes de la delegación puedan realizar sus tareas programadas sin inconvenientes en ambas jornadas y tener un tiempo acorde en cada momento, más parecido a un fin de semana normal quilmeño. Incluido el canto de feliz cumpleaños a Agustín Bindella.
Solo resta saber si el clima será transmitido al equipo que hoy presente el DT cervecero para que salga el sol en plena noche santiagueña y Quilmes vuelva a casa con puntos, buen juego y una lluvia de factores futbolísticos que den el buen fruto que esperamos.

